La Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de San Juan ya tiene a su nuevo concertino. El joven violinista y compositor William Harvey se incorporó esta semana al trabajo de la formación y tendrá su debut en pocos días (ver aparte). Recién llegado de Afganistán, donde dirigió durante cuatro años la orquesta del Instituto Nacional de Música de ese país, el músico estadounidense habla fluidamente en español, y evita usar su inglés natal, como muestra de respeto al lugar que visita.
Mientras esté en la provincia, además de desempeñarse como primer violín de la Sinfónica, enseñará en la Escuela de Música, donde ya tuvo las primeras clases con los alumnos, que definió como "talentosos’ según contó a DIARIO DE CUYO, además de dejarse encantar por la "maravillosa acústica’ de la sala del Auditorio Juan Victoria.
A principio de año comenzó a gestarse su llegada a la provincia, gracias a las gestiones del actual presidente de Mozarteum San Juan, Eduardo Savastano, contó Adriana Fernández, la directora del departamento de Música de la UNSJ, que guió a William en sus primeros días en la ciudad.
El músico, que tiene un impresionante curriculum con tan sólo 32 años, se formó en la Universidad de Indiana y la famosa Escuela Juilliard, fundó además una organización no gubernamental que promueve el entendimiento intercultural a través de la música. Cultures in harmony (Culturas en armonía) a realizado proyectos en países como Egipto, Paquistán, Moldova, Tunez, Nueva Guinea, México entre otros.
-Hace casi 10 años que trabajo con Cultures in harmony pero como es una ONG sin fines de lucro, pues siempre tenía que hacer otras cosas para ganarme la vida. En 2009 un amigo encontró en Internet en Afganistán un instituto, llené un formulario y marzo de 2010 llegue ahí, al Instituto Nacional de Música de Afganistán. Estuve allá por 4 años, fue una experiencia increíble, estuve dirigiendo la orquesta, que fue siete veces dirigida por el presidente Hamid Karzai. No había orquesta, fui el primer director, tres años después fuimos a los Estados Unidos, conciertos en Carnegie Hall y Kennedy Center, los dos lugares más importantes. Me encantó mi experiencia pero vi muchos extranjeros irse de manera negativa, y pensé dado que tenía el respeto de todos, era buen tiempo de encontrar otra cosa.
-Sí, en enero de 2014, mi querida maestra Mimi Zweig me dijo que había una oportunidad en San Juan, ella vino en noviembre de 2013 y trabajó mucho con la Escuela de música y con Mozarteum, y me dijo, "William, tienes que ir allá, considéralo’. Y llené mi aplicación y estoy muy contento de que me hayan elegido. Llegué el sábado, es mi primera vez en América del Sur, estoy avergonzado porque he viajado mucho en Europa, África, Asia, pero jamás había venido a América del Sur.
-Para mí el diálogo cultural es muy importante, me encanta ir a otros países, cada cultura tiene sus características, pero creo que aquí es más parecido a Estados Unidos, que Afganistán, por ejemplo. Buenos Aires, se parece mucho a Nueva York y San Juan es similar en tamaño a la ciudad donde tuve mi primer trabajo, que es Spokane, en Washington. Aquí me interesaba tener una experiencia nueva y me gusta que como concertino tengo la oportunidad de tocar música de cámara, dar conciertos, y estoy feliz de enseñar.
-El lunes ensayé por primera vez y me pareció perfecto. Mi primer concierto será con Beethoven. Una de las grandes razones de venir aquí, no estaba tocando música clásica, y es bueno regresar a lo que hacía antes.
-Sí, me encanta vivir en lugares diferentes. Lo que me interesa aquí es que creo que la música acá es una parte importante, de la cultura; hay muchas cosas en San Juan que nos dice la importancia que tiene la música. Cada día en los Estados Unidos la música clásica está luchando por sobrevivir. Eso me pone triste y si regreso en el futuro a Estados Unidos me gustaría cambiarlo. En Argentina, por lo poco que conozco, tiene un papel más fuerte; la gente va a los conciertos y eso es importante. También me interesaría mientras esté acá, lograr que más gente sume la música clásica a su vida. Me gustaría tocar en las escuelas y centros comunitarios, es importante ir a la gente, que sepan que la música es algo que compartimos, que no es una cosa lejana que se debe alcanzar con mucha educación. No, la música es para todos.
-Ser parte de la comunidad.
