El compromiso de la compañía PowerChina para entregar, junto al dique terminado El Tambolar, el estudio de factibilidad completo de El Horcajo, es un paso clave en la historia. Es que, tras el inicio del proceso licitatorio que se hizo en 1965, nunca se había llegado tan lejos en pos de concretar esta represa de aprovechamiento hidroenergético.
El último avance previo conseguido fue la declaración del ministro de Planificación de la Nación, Julio de Vido, de que trabajarían para que en 2016 pudiera empezar a moverse el proyecto. Lo dijo a fines de agosto pasado junto al gobernador Gioja y ante la presidenta Cristina Fernández por videoconferencia, en plena inauguración del dique Punta Negra.
Pero para llegar a estas instancias hubo que dejar atrás décadas completas de abandono. En 1958, el primer informe preliminar estuvo a cargo de la empresa estatal Agua y Energía Eléctrica Sociedad del Estado. En aquel momento se estudió el comportamiento de los ríos Blanco y Los Patos, para ver cuán factible era construir una represa en la confluencia de ambos, que alimentan el río San Juan. Aún con ese informe sin terminar, en 1965, el entonces gobernador Leopoldo Bravo decidió licitar la obra de construcción. El proceso de inició y al año siguiente se iba a adjudicar los trabajos, pero el golpe militar al presidente Arturo Illia dejó trunco todo el proyecto. Años después, el dique de Ullum terminaría desplazando de modo terminante a El Horcajo de las prioridades de obra pública.
Pero la idea de reflotarlo surgió en 2005, durante el primer gobierno de Gioja. En ese momento, un puntal que le daba sustento al proyecto era la fuerza que cobraba la posibilidad de hacer la mina El Pachón, en la misma zona del potencial dique. De modo que la obra serviría también para proveer de energía al megaproyecto minero binacional. Pero luego Los Caracoles y Punta Negra comenzaron a volverse más factibles y útiles, entonces otra vez El Horcajo quedó en el freezer.
Pero ahora, con esos dos diques en funcionamiento y con la ataguía de El Tambolar ya en plena obra, El Horcajo es más posible que nunca. Además, la idea es acompañada de un desarrollo turístico importante, similar al que tuvo Ullum en sus mejores épocas, y a poco más de 40 km de una localidad atractiva como Barreal.
