En todos los debut, todo es relativo. Todo tiene su lectura y para Sportivo Desamparados, el promocionado y ansiado arranque en el Torneo Federal B terminó entregandole más cosas positivas desde afuera de la cancha con el gran apoyo de sus hinchas que desde adentro, porque si bien fue más que Trinidad, nunca pudo terminar de plasmar sus intenciones en un marco que merecía otro final. Pero el debut terminó con un empate ingrato para Desamparados porque faltando apenas 15 minutos para el final, tuvo la chance de un penal que desperdició Claudio Gómez Alaniz. Esa, tal vez, hubiera sido la mínima pero justa diferencia en un partido en el que arrancó mejor Trinidad pero que después pasó a ser dominado por la actitud de Desamparados que disimuló limitaciones con mucho amor propio.
En el comienzo, el que impresionó mejor por la postura en la cancha y el manejo de la pelota fue Trinidad, que en los primeros 15’ controló casi todo en Puyuta. Pero bastó que Franco Valori empezara a ganar el mediocampo para que se fuera inclinando la balanza en favor de Sportivo que con la movilidad de Pedro Terrero y de Silvio Prieto, inquietó con un par de llegadas a Emmanuel Guirado. Fueron tres ataques sin gran profundidad que Prieto no alcanzó a resolver de la mejor forma posible.
En el complemento, la postura más ambiciosa de Sportivo fue llevando al repliegue en Trinidad que con Rubén Ceballos como estandarte, aguantó todo. Ignacio Barzola tuvo una chance pero su remate fue débil y cuando parecía que no había forma de llegarle, Pedro Terrero se zambulló en el área cuando sintió la marca de Garay y el árbitro vio penal. Lo pidió con toda la fe Caludio Gómez pero su remate se fue muy desviado, despilfarrando tal vez la gran y única chance de la mañana del domingo de poner a Desamparados de fiesta adentro de la cancha, tanto como afuera.
