Si el presidente Barack Obama verdaderamente quiere elevar los estándares educativos de Estados Unidos, debería concentrarse en los 50 millones de hispanos: somos, por lejos, el grupo étnico de peor desempeño en las escuelas del país. Veamos algunas de las estadísticas alarmantes que acaba de dar a conocer la Casa Blanca:
* Menos de la mitad de los niños hispanos están inscriptos en programas de educación temprana, o de primera infancia, que son considerados clave para el futuro desempeño escolar de los niños.
* Sólo alrededor del 50 % de los estudiantes hispanos obtienen a tiempo sus diplomas del colegio secundario.
* Sólo alrededor del 13 % de los estudiantes hispanos obtienen un grado de licenciatura en la universidad, comparado con el 17 % de estudiantes afroamericanos, el 31 % de estudiantes blancos no hispanos, y el 50 % de estudiantes asiatico-americanos. Solo el 4 % de estudiantes hispanos obtienen un titulo de maestría.
* En los exámenes estandarizados, los niños hispanos sacan las peores notas, según otros estudios, lo que hace que los promedios generales de EEUU en estos tests estén cayendo.
Para su crédito, el presidente Obama esta empezando a prestar atención a este problema, señalando que no sólo afectará a los hispanos, sino a todos los estadounidenses.
Uno de cada cuatro niños menores de 10 años de las escuelas de EEUU es hispano. Esto significa que los hispanos -que ya conformamos el grupo minoritario mas grande de EEUU- serán pronto un factor clave para determinar si la fuerza laboral estadounidense seguirá siendo competitiva en la economía global.
¿Por qué los niños hispanos se están quedando atrás en la escuela? Quizás tenga que ver con la falta de información sobre programas de ayuda financiera en hogares donde los padres no fueron a la universidad, o con la falta de fondos para la educación bilingüe, o dinero para clases de tutoría para ayudar a los jóvenes a pasar los exámenes SAT para entrar en la universidad.
Pero lo cierto es que en vez de aprovechar el conocimiento del español de los hispanos para beneficio del país educando niños bilingües, como lo hacen la mayoría de los países europeos, muchas escuelas estadounidenses desaniman a los niños a hablar español, sin ofrecerles ayuda para mejorar su preparación en ingles, matemática y ciencia.
En una conferencia sobre la educación hispana transmitida por el canal Univision a principios de esta semana, Obama dijo que está aumentando los fondos destinados a los programas de educación de la primera infancia, y que el gobierno ha aumentado las becas Pell para educación universitaria en 800 dólares anuales con respecto a la suma que los estudiantes recibían hace dos años.
Pero cuando entreviste a Obama la semana pasada y le pregunte que puede hacer el gobierno de Estados Unidos para ayudar a que los niños hispanos y latinoamericanos mejoren su nivel educativo, mencionó algo tanto o mas importante: la necesidad de colocar la educación en el centro de nuestra agenda personal, familiar y nacional, tal como ocurre en Asia.
En China, Singapur y en otros países asiáticos que obtienen altas notas en los exámenes estandarizados internacionales, encontré una cultura generalizada de obsesión familiar con la educación. En esos países, la gente esta convencida de que el futuro de sus hijos depende de la calidad de su desempeño escolar.
Nos vendría bien un poco de esa obsesión familiar por la educación que tienen los asiáticos. Para lograrla, haría falta una masiva cruzada del gobierno.
