La provincia de Mendoza perdió más de 5.000 hectáreas cultivadas en los últimos dieciocho años y aumentó el tamaño promedio de la superficie frutal de 5,45 a 6,55 hectáreas, según datos del último Censo Agrícola presentado por las autoridades de la Subsecretaría de Programación Agroalimentaria y Gestión de Calidad.