Hacer frente a las exigencias de un comercio internacional extremadamente cambiante, con crecimiento en la demanda de alimentos de alto valor agregado, frente a una guerra de monedas devaluadas, exige en las economías regionales como la olivícola argentina, de una velocidad inusitada de reacción a la hora de planificar y ejecutar acciones de promoción de comercio exterior.
Por este motivo es plausible la recuperación por parte del Ministerio de Agroindustria de La Nación y a sugerencia del gobierno de La Rioja, de la Mesa Nacional Olivícola, que el pasado jueves 16 de junio incluyó en su primera reunión una agenda vinculada al financiamiento, la participación de nuestro país en el Consejo Oleícola Internacional (COI), los programas de Agregado de Valor con los que cuenta el Ministerio de Agroindustria, la generación de información sectorial y el calendario de eventos para el resto del año.
Del encuentro dirigido por el secretario de Agregado de Valor, Néstor Roulet, junto a los subsecretarios de Agricultura, Luis Urriza, y de Alimentos y Bebidas, Mercedes Nimo, participaron entidades privadas y públicas del sector y de las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y Córdoba.
El objetivo trazado para las próximas reuniones del organismo será el de impulsar la cadena de valor y llevar adelante una labor conjunta en las negociaciones que permitan colocar al país competitivamente en el mercado internacional. Todos los presentes acordaron retomar el desarrollo del plan estratégico sectorial para fijar las metas a mediano y largo plazo.
Cabe destacar finalmente que existe una propuesta de 27 medidas de asistencia integral para el sector olivícola nacional y a implementar en torno a 8 ejes centrales de políticas públicas concretas elaboradas por el Procal Cuyo a solicitud de diferentes actores públicos y privados de la región.
