Las Pastillas del Abuelo: banda que fusiona rock, folklore y música rioplatense, regresa a San Juan para presentar su nuevo disco ‘Paradojas’ y los éxitos de siempre, este viernes en la Sala del Sol (ver aparte).

Su líder y cantante Juan ‘Pity’ Fernández dialogó con DIARIO DE CUYO en plena gira por Villa Mercedes y Córdoba. Después de tomarse un recreo por la plaza de la ciudad practicando con la guitarra, conversó sobre su rol de padre de familia y sus desafíos profesionales.

– ¿Qué química especial tenés con el público sanjuanino?

– Lo mejor que recuerdo es la confianza con el público de San Juan. Con ellos fue la primera vez en mi vida que me tiré a la multitud de espalda, a 2 metros de altura. Si caía al piso hubiera sido dramático.

– Hablando de ‘paradojas’: ¿cuáles tenés en tu vida?

– Tengo un montón. El gran colmo de mi paradoja es tener éxito sin ser gran músico. Lamentablemente puedo ser muy sensible pero quizás sea el mejor artista musicalmente hablando. Hay una sensibilidad que hace que te elija la gente. Sin embargo, hay tantos músicos increíbles dando vuelta y la paradoja del destino es cómo puede gustar tanto algo, siendo uno relativamente simple como artistas. Y veo que hay tanto músico virtuoso y experimentado que todavía está luchando para poder vivir de la música.

– ‘A lomos de todas las paradojas se cabalga hacia todas las verdades’, cita de Friedrich Nietzsche en la tapa del disco…

– Bueno, hay verdades que quiero alcanzar. Hay verdades que aún no son descubiertas. Pero me gustaría poder disfrutar de ciertas costumbres y que no las mate el placer. Me gustaría poder confiar en una democracia que no de opciones sólo para uno o dos que tienen mucha plata y los ninguno, los nadie, no pueden ni bancarse, pero que tienen más corazón para poder llevar este país adelante. Me gustaría poder confiar en la democracia. Como la paternidad me abarca desde muchos lugares, me gusta confiar inevitablemente en las generaciones futuras, que serán capaces de enmendar las cagadas que nos mandamos nosotros y las cagadas que otros nos hicieron.

– Tal como diría Darío Sztajnszrajber: ‘Lo interesante es la búsqueda’.

– Sí, eso. Por eso este disco ayuda a resumir la trilogía: ‘Crisis’, ‘Desafíos’ y ‘Paradojas’. En la crisis está la búsqueda, el desafío es valorar la experiencia y la paradoja es el misterio, porque no tiene solución. Nacemos para morir, es un misterio en sí mismo.

– ¿Hay una canción dedicada a tu hija?

– Sí, es ‘Milagroso eslabón’, que empieza diciendo: ‘Primer latido’, se lo hice por recordar la primera ecografía de Josefina. La otra es ‘Permiso y prometo’, dedicada a mi sobrinita Morena de 2 años y medio. Ella le pedía permiso a sus hermanos que le presten sus juguetes, de tantas veces que se los pedía, para abreviar, les dijo en su momento, ‘Permiso y prometo’, me pareció genial el poder de síntesis de una nena y sirvió para el título de la canción.

– ¿Cómo sostenés la paternidad con tantas giras y recitales?

– Extraño mucho a mi familia. Aquí somos siete integrantes, yo no sé cómo hacen Los Decadentes. No soy el único que sufre. Pero tomamos recaudos para las fechas clave. Armamos un cronograma con los cumpleaños de esposas e hijos. Porque no queremos estar ausentes en días importantes. Lo bueno es que los días de semana los tengo libres y voy alternando con mi mujer para disfrutar más con mi hija. Ahora tendremos una gira de 25 días en México y de ahí viajamos a Cuba. No sé cómo voy a hacer, porque justo mi nena está en la etapa de aprender palabras nuevas y esos momentos son irrecuperables. Mi mujer me llena de videos, eso ayuda un poco, pero no es lo mismo. Para que me acompañen en los viajes, sería todo un caos. Es complejo el asunto, pero lo llevamos.