“Soy un tipo común, apasionado por el laburo, por Racing y por las cosas simples. Mi sueño fue siempre construir una familia porque tuve una infancia dura, en una casa en la que faltaba afecto y creo que por eso a veces no puedo expresar los sentimientos que tengo. La última vez que lloré fue hace dos años cuando la hija de Bárbara me preguntó si podía decirme ‘papi’”, dijo Horacio Rodríguez Larreta ante el auditorio PRO. La disertación había comenzado con otra confesión más risueña. El jefe de Gabinete contó parte del diálogo entre aquella nena y su madre poco antes de que la pareja diera el sí en el Civil: “Mamá, mamá, ¿por qué te vas a casar con un señor que es gordo y pelado?”.



Cincuenta minutos después, le tocó el turno a Gabriela Michetti. También sorprendió: “No se puede joder con las políticas de Estado. Hay que darle continuidad a la gestión de la Ciudad y a este equipo, que ha sido el mejor en muchos años”. La diputada llegó al Buenos Aires Design con un power point que utilizó como ayuda memoria y con un video en el que se destacó la presencia de Daniel Barenboim. En la proyección, el director de orquesta aparecía solo y movía compulsivamente los brazos. Decía algo así: “¿Ven? Si yo muevo las manos y la orquesta no está no sirvo para nada”. Estaba claro el mensaje de Michetti. “Quiero decirles que ustedes son mi equipo. El equipo que se ha formado en la Ciudad es definitivamente un orgullo”, les dijo a los 120 dirigentes PRO, entre ministros, legisladores, diputados, secretarios y el mismo Macri.



¿Trastornos de personalidad? No, no. Políticos en campaña. Sí, ayer fue el día en que Michetti le copió cosas a Larreta y Larreta le copió otras a Michetti. Para decirlo en otras palabras: él quiso mostrarse más humano y menos acartonado y ella intentó demostrar que puede convertirse en una líder política, con capacitada para gobernar y ser la garantía de la continuidad macrista.



La puesta en escena se dio por iniciativa de Macri. Los había convocado para que presentaran sus propuestas y para que reflexionaran sobre por qué quieren quedarse con la candidatura. Sólo se permitió entrar a quienes habían recibido invitación. Desde luego, la prensa no tuvo acceso e incluso hubo agentes de seguridad que hicieron retirar a alguna que otra personalidad importante del espacio que no tenía tarjeta.



Los celulares, por una orden estricta, debían estar apagados. El jefe de Gabinete habló primero y cerró Michetti. No se escucharon el uno al otro. Dijo Larreta: “Me siento preparado para lo que sea necesario y para llevar adelante una campaña que va a ser muy dura. Conozco la ciudad de punta a punta, soy muy leal a Mauricio y a todo el equipo”. Dijo Michetti: “No vengo a competir con nadie. Les vengo a ofrecer la candidatura, para la que me vengo preparando hace años”. Y cerró Macri: “Estoy muy orgulloso por los candidatos que tenemos”. El jefe de Gobierno pidió que el encuentro se repita en 30 días. Diez días más tarde, informará quién se queda con el trofeo.