San Juan, 14 de octubre.- Carlos Luis Malatto, el exmilitar acusado de cometer delitos de lesa humanidad cuando prestó servicio en el RIM 22 para la época de la dictadura y que se fugó a Italia para evitar ser juzgado, brindó una entrevista desde la iglesia donde se aloja. El hombre dijo que ahora se dedica a la caridad.

"En Italia me oyeron, en Argentina nadie lo hizo, así que le dije a mis hijos: tomen un pasaporte italiano y se van”, contó a Corriere della Sera, el medio que hoy publicó la entrevista.

Durante su testimonio, desmintió tener alguna relación con Jorge Olivera, el represor condenado a Cadena Perpetua fugado hace más de un año del Hospital Militar. “Fantasías, no tengo nada que ver con él”, dijo. En este sentido también afirmó “no saber nada” sobre los delitos que se le atribuyen tales como tormentos, violaciones y la desaparición de personas.

"En los dos años que he hecho trabajo voluntario en L’Aquila a la Hermandad de la Misericordia. Voy a la gente de la parroquia, el círculo, la secretaría, el coro”, dijo y confesó que llegó allí por un sacerdote argentino con el que se contactó por internet.

Malatto dejó el país en 2011, se refugió en Italia, amparado en su doble nacionalidad, y se puso a disposición de la Justicia, y por eso Rago Gallo pidió su extradición. Cosa que fue denegada por Italia por entender que “no están dadas las condiciones para hacerlo”.