Sudáfrica, 12 de junio.- Los simpatizantes argentinos han sido los primero en arribar a la cancha, en cuyos alrededores ya se escuchan bombos y gritos de aliento como el “Vamos, vamos, Argentina, vamos, vamos, a ganar… que esta hinchada, quilombera, no te deja, no te deja de alentar”.

Luciendo todos camisetas de la celeste y blanca -hasta había algunos con poncho, y un simpatizante con una elegante remera de lentejuelas- los hinchas argentinos están aportando mucho color a la previa, en la que aún no se han visto muchos seguidores de Nigeria.

Aunque había algunos barrabravas dando vuelta, estaban alejados de los hinchas genuinos, llegados desde distintos puntos del país y hasta de tierras lejanas, como Australia. Este es el cado de los hermanos Brian y Steve, que viajaron a Sudáfrica junto a Emmanuel, un amigo de Río Cuarto, Córdoba.

“Ver a Messi y a la selección de Maradona era un buen motivo para viajar y reunirnos todos en Sudáfrica”, dijo Brian, quien confía ciegamente en las posibilidades del equipo.

“Tengo mucha esperanza en esta selección, vamos a ganar 2 a 0”, sostuvo a su turno Wenceslao, de Tucumán.

Su amigo Javier, de Bariloche, también cree que Argentina va a llegar lejos en este mundial. “Pude ver al equipo en Alemania y me sorprendió”, apuntó.

Como aún falta un buen rato para el inicio del partido, los hinchas no ingresaron al estadio, sino que esperan afuera, dónde han colgados sus banderas y matan el tiempo haciendo bromas y cantando.

Así fue que un auto de brasileños que buscaban estacionamiento se vio rodeado por los hinchas argentinos quienes aprovecharon para expresar su fidelidad al técnico de la selección, Diego Maradona. “Brasilero, brasilero, que amargado se te ve, Maradona es más grande, es más grande que Pelé”, cantaban.

Banderas de Colegiales, San Miguel –hincha del C.A.I (Club Atlético Independiente)-, de Miky y Germán, que parafraseaban a Maradona con un “Soñe venir, y acá estoy”, eran alguna muestras de la presencia argentina en el estadio.

También unos chicos del club Comunicaciones, con su bandera “Comu no se vende”, y Pitu y sus amigos de Rafaela, que fueron erróneamente fueron señalados como barrabravas.

Junto a ellos estaba además la familia Avellino de Rosario, integrada por Carlos y sus tres hijos mayores, Lucía, Nicolás y Antonella, ésta última profesara de Educación física, y fanática de Argentina.

“Espero que ganemos los tres partidos, me gusta mucho Carlitos Tévez, estoy contenta porque va a jugar”, afirmó Antonella. Su hermana, en cambio, prefiere a Messi: “Todos acá en Sudáfrica preguntan por él”.

“Tenemos muy buenos delanteros, y creo que en el Mundial el equipo va a hacer un juego desequilibrante que nunca vimos”, agregó Nicolás.

En un rato, los hinchas argentinos trasladarán la fiesta al interior del estadio. Será el momento en el que el equipo de Diego Maradona salte al terreno de juego y reciba el calor de los miles de compatriotas que, al igual que ellos, creen que el sueño de levantar la Copa del Mundo puede convertirse en realidad.