El presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, aseguró ayer que el déficit de la compañía trepó en junio a los 240 millones de pesos y pronosticó que en julio será "peor".

Además sostuvo que el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, "no va a tener incidencia" en sus decisiones a pesar del fuerte vínculo que mantienen el camionero y su padre, el diputado Héctor Recalde.

"Con Moyano tengo una excelente relación, pero no es mi jefe. No me puso al frente de Aerolíneas", remarcó el titular de la empresa, aunque reconoció que ambos continúan "luchando contra la privatización". En declaraciones a radio Milenium, Recalde subrayó que "hoy tenemos un déficit enorme que se agravó en estos meses con la crisis sanitaria porque la gente dejó de viajar", y lamentó que "la caída abrupta en la venta de los pasajes provoca un alto déficit".

En ese sentido, afirmó que en junio el déficit "llegó a los 240 millones, pero en julio va a ser peor" y añadió que "esta temporada está siendo mala".

"La intención es que dentro de cinco años, la empresa no pierda un peso, pero tenemos un borrador de un plan de negocios que heredé de (el ex titular de Aerolíneas y actual ministro de Justicia, Julio) Alak, que le tocó la etapa de pelea con el Grupo Marsans", señaló.

Asimismo, dijo que elaborarán un "plan de negocios estratégico a mediano y largo plazo que prevea hacia dónde va a ir la empresa, con qué flota va a contar, qué destinos va a volar", entre otras cuestiones.

"El Grupo Marsans me cuestiona porque sostienen que todavía son dueños de la empresa. Son los titulares, pero no pueden ejercer ningún derecho sobre ello", manifestó el hijo del diputado laboralista.

En otro orden, justificó el problema de las demoras y cancelaciones de vuelos, al sostener que "la flota es justa, está al límite" y "hay que reprogramar todo".

"La idea de comprar 20 aviones de Embraer está en plena etapa de negociación", puntualizó y agregó que el objetivo es "homogeneizar la flota de aviones" porque, afirmó, "la diversidad tiende a encarecer los costos y a sobredimensionar a la empresa".

De este modo, el titular de Aerolíneas insistió en "tener un mismo modelo de avión" y para ello, deberán "bajar el promedio de edad de los aviones".

En este contexto de crisis, Recalde reveló también, que "siguen en pie" y "van a avanzar en las próximas semanas" unas negociaciones con el fabricante de aviones de Brasil Embraer al calor de un acuerdo para la compra de una veintena de aviones destinados a la flotilla de Austral, la subsidiaria de vuelos de cabotaje.

En el acuerdo firmado este año con la firma aeronáutica brasileña "había unas fechas límites para cerrar el contrato pero se está renegociando", comentó sin más.