El padre de un joven que aspiraba a convertirse en policías bonaerenses tras ingresar el lunes pasado a la Escuela Juan Vucetich denunció ayer que su hijo fue torturado por oficiales de esa institución, no obstante la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense y la Justicia aseguran que no hallaron elementos que avalen esta versión.
La familia del joven acusó a "dos o tres oficiales" y, según describió, lo golpearon y obligaron a nadar 12 horas en agua congelada mientras le tiraban piedras.
Jorge Ferreira -padre del menor- contó que la agresión comenzó "el miércoles cuando se ofreció para hacer una imaginaria (guardia nocturna)". "A las 2 de la mañana se presenta su jefe y le pregunta por novedades. Le dice que no pasó nada y ve una sombra que pasa por detrás suyo y el jefe le pide proceder y reducir al desconocido", relató. Agregó que en el "forcejeo le da un golpe y lo reduce, con la desgracia de que el desconocido golpea la cabeza contra un marco y se lastima. Entonces se saca una capucha y era otro oficial que le pide que se ponga firme". En ese momento, según Ferreira, el oficial lastimado "pide un palo y le empieza a pegar a mi hijo en el cuerpo frente a los compañeros. Después le pide que se desnude y lo hacen tirar en una pileta con agua congelada y le tiran piedras".
El padre indicó que su hijo "estuvo 12 horas en el agua, de dos de la mañana a dos de la tarde, y lo sacaron porque vieron un helicóptero oficial que pasaba por la zona". Sin embargo, según el testimonio recogido, "el calvario no terminó ahí. Lo sacaron desvanecido y lo obligaron a ir de rodillas cuatro veces de la pileta hasta la puerta que hay a unas 10 cuadras de distancia".
Además, "lo pincharon con alfileres en la mano y lo obligaron a firmar la baja y el miércoles a la tarde llegó desvanecido a casa", contó Ferreira quien afirmó que ese día tuvo que llevarlo al Hospital Gutiérrez de La Plata.
Según marcan algunas fuentes, el muchacho fue asistido en el hospital Juan de Dios en La Plata, se retiró pero anoche volvió a quedar internado con síntomas de descompensación física y alta tensión arterial.
Desde la Jefatura de la Policía Bonaerense abrieron una investigación interna para saber qué ocurrió y encontrar a los responsables del episodio pero la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense y la Justicia aseguran que no hallaron elementos que avalen esta versión.
Según indicó un vocero judicial, por orden del fiscal de Berazategui Daniel Ichazo, médicos legistas de la Suprema Corte determinaron que el estado físico del joven no se condice con su relato y recomendaron que se lo someta a una evaluación psiquiátrica.
Por su parte, el titular de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense, Manuel Sandberg Haedo, informó que "la Auditoría tomó conocimiento del hecho e inmediatamente se constituyó en el domicilio particular del joven para tomarle la denuncia". "Luego fuimos a la escuela donde entrevistamos a los ochenta cadetes de la compañía y ninguno confirmó la denuncia", añadió. Además, aclaró que en las declaraciones testimoniales los compañeros aseguraron que el muchacho "al día siguiente de incorporarse, ya manifestaba su intención de pedir la baja porque hace quince días fue padre y extrañaba a su hijo".
Luego de manifestar su solidaridad con la familia de Carlos Ferreira, el jefe de la Policía bonaerense, Juan Carlos Paggi dijo que "desde el director para abajo están involucrados todos los que corresponden y sometidos a investigación".
