Era imposible no contagiarse del dolor y la pena. Algunos jugadores lloraban como chicos, quebrados. El técnico Luis Mombello tampoco ocultaba las lágrimas. Sólo ellos saben lo que costó este Argentino. Con muchas limitaciones, con los históricos inconvenientes de una Unión chica, con madrugadones para ir a entrenar a las 6,30, y luego soportando el calor de la siesta sanjuanina. La semana anterior habían llorado de alegría por una histórica victoria ante Mendoza, ayer fue por el dolor de la derrota.

“La permanencia la dejamos escapar en San Juan. Fuimos ganando por 19 puntos y era para seguir goleando, pero nos descuidamos y apenas nos quedamos con una ventaja de 3 puntos. Igual dimos el máximo. Nunca bajamos los brazos”, dijo Luis Mombello, el DT, para luego adelantar que ya no seguirá al frente del seleccionado. “No me quedan ganas de revancha. Ya no tengo fuerzas para seguir luchando”, confesó antes de quebrarse y no poder hablar más.

“Lo pudimos ganar, tuvimos a Mendoza mal en varios pasajes de esta serie. Pero no hay caso, nos falta suerte, nos equivocamos en momentos claves y lo pagamos caro. Dimos todo, creo que la gente no puede decir nada de este equipo. Será momento de cambiar muchas cosas, será momento de que la Unión Sanjuanina se tome en serio al seleccionado, de que busque y consiga recursos. San Juan subió y trató de mantenerse en Primera por los jugadores, que luchamos solos contra muchas cosas. Creo que definitivamente, en la Unión tiene que haber un cambio”, se sinceró Juan Manuel Macchi, el capitán del seleccionado sanjuanino.

A su vez, el medio scrum Joaquín Souza fue otro de los pocos que podía hablar. “Lo tuvimos cerca, en la mano. Pudimos haber logrado algo histórico para San Juan. Pero se nos escapó. Igual, siento que pese a todo, el grupo se mantuvo siempre unido y pase lo que pase más adelante, fue un orgullo jugar en esta selección de grandes jugadores”, apuntó.