Las denominadas monjas Misioneras, Orantes y Penitentes de Nuestra Señora del Rosario, que quedaron en el ojo de la tormenta luego de que la fiscalía las acusara de encubrimiento al exsecretario de Obras Públicas, José López, pertenecen a una asociación privada de fieles que se encontraba en proceso de convertirse en un instituto religioso, pero todavía no contaba con esa aprobación.
Así lo precisó en diálogo con la agencia oficial de noticias Télam el presbítero Mauricio Landra, decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina (UCA), quien aclaró que ‘los posibles delitos cometidos por algunos de sus integrantes (incluyendo a Celia Inés Aparicio) tienen consecuencias legales y deben resolverse en la Justicia’.
Al ser consultado sobre si es correcto denominar monjas a las mujeres que viven allí, Landra explicó que esa expresión ‘se utiliza para las integrantes de institutos religiosos que usan hábito y tienen la característica de la vida de clausura’, pero indicó que en este caso sería más preciso llamarlas ‘consagradas’.
En el mismo sentido, el director de la revista Criterio, periodista especializado en temas religiosos, José María Poirier dijo ayer -en declaraciones a TN- que ‘no son monjas en un sentido técnico, sino que conformaron, por definición del fallecido obispo Rubén Di Monte, una asociación de fieles que visten como monjas, religiosas o hermanas’. Aclaró, en ese sentido, que ‘no constituyen ni una congregación y mucho menos una orden aunque de todas formas, para el sentir popular, desde afuera, son monjas, porque es lo que uno ve‘.
Ayer, el juez federal Daniel Rafecas citó a indagatoria a Aparicio. Por su lado, el fiscal Federico Delgado reiteró ayer la necesidad de que una de las monjas del convento en el que fue detenido en junio el exsecretario de Obras Públicas José López declare ante el juez como sospechosa de encubrirle cuando intentaba presuntamente ocultar millones de dólares en ese lugar.
‘Dinero que evidentemente era producto de un delito‘, dijo a Radio Vorterix Delgado, quien ya anunció el miércoles pasado su petición al juez Daniel Rafecas para que llame a declaración indagatoria a, entre otros, la religiosa Celia Inés Aparicio, que es quien presuntamente ayudó a López a ingresar bolsos con el dinero en el convento de la localidad bonaerense de General Rodríguez.
La difusión el pasado martes de unas imágenes que muestran cómo supuestamente la monja ayuda a quien fuera titular de Obras Públicas durante los gobiernos kirchneristas (2003-2015) a introducir millones de dólares en un monasterio, avivó la polémica al cumplirse un mes de los hechos, ocurridos en la madrugada del 14 de junio.
‘Nos pareció que hay que interrogarla como sospechosa del delito de encubrimiento‘, remarcó el fiscal. En las imágenes se ve a López aproximarse a una de las puertas de reja interiores con un arma y varios bolsos. Luego toca con insistencia un timbre, hasta que se asoma una de las religiosas, supuestamente Aparicio, que abre una puerta y toma los bolsos, en los que aquella noche la Policía, después de detener a López, descubrió 8,9 millones de dólares. Télam y Efe
