Llegó en silencio a este plantel renovado de San Martín. Con el antecedente mayor de haber debutado en Primera con Vélez nada menos que de la mano de Ricardo La Volpe. También jugó en las inferiores del Fortín, Boca y en la Reserva de Racing. Disputó la Copa Libertadores del año pasado con Everton de Chile. Pero también a principio de año bajó a cero en su carrera profesional que ya suma tres años al integrar nuevamente el equipo de su Santa Rosa natal en La Pampa, All Boys. Ahora en el Verdinegro Roberto Floris es una fija en el esquema de Darío Franco como lateral izquierdo, en lo que considera su gran chance para despegar.¤
Floris largó dentro del fútbol a los 4 años en su amado All Boys pampeano. Hasta los 12 años estuvo ahí, en el Boca de La Pampa, para luego recalar en el Deportivo Mac Allister. Siempre de lateral izquierdo. Fue a los 14 años cuando una prueba en el Boca de Capital Federal le abrió las puertas de un club importante del país. Novena y octava en el Xeneize y después a Vélez. De los 16 a los 22 años en el Fortín. Floris vivió en la pensión del club y desde ese momento tuvo como su habitual consejero al psicólogo de la institución. La lejanía con su familia no la padeció tanto como sus padres, ya que el rulado es único hijo. En agosto del 2007 le tocó la hora del estreno de la mano del Bigotón. Pese al apodo de "picapiedras" que le puso el propio La Volpe, le dio la oportunidad en un partido del Apertura del 2007 ante Colón. Entró en el segundo tiempo y cumplió. Jugó un par de encuentros más desde el inicio por el suspendido lateral Pablo Lima. La Volpe dejó Liniers a fines de ese año, pero no cortó la relación con Floris y parte del plantel. El lateral junto a compañeros como Peratta, Escudero y el propio Lima pasaron medio mes de vacaciones de enero de 2008 en un departamento alquilado para ellos por el propio Ricardo. El contexto: el paraíso llamado Acapulco. Es más, los jugadores y el DT fueron a pasear y a pescar en el yate del ex arquero por el océano. "Es una celebridad allá", lo definió Floris a La Volpe, quien tiene, entre otras empresas, una fábrica de jabones en el Distrito Federal.

Fuera de Vélez ese año, al no ser tenido en cuenta por Carlos Ischia, partió al Everton de Chile. De entrada se ganó un lugar y formó parte del equipo que superó a Lanús 2-1 por la Copa Libertadores del año pasado, en el primer y hasta ahora único triunfo de un equipo trasandino en la Argentina por ese torneo. El segundo semestre del 2009 no fue el esperado y otra vez perdió continuidad. Entonces, nuevamente de cero y a su All Boys a entrenar desde enero de este 2010. "Nunca pensé en largar pese a lo cambiante que fue mi carrera", remarcó. Luego de tres meses, Racing le dio la chance de jugar en Reserva. Pero en mayo, la Academia le cerró las puertas al gran salto que esperaba, ya a sus 24 años. San Martín se fijó en él y Floris no quiere dejar pasar la oportunidad: "Es lo que esperaba para estabilizarme. Hasta ahora mi carrera fue como un tobogán y lo que busco es que deje de serlo", cerró.