Buenos Aires, 9 de julio.- Las empresas de medicina prepaga asistieron ayer a una reunión con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para analizar el aumento de hasta el 15 por ciento que anunciaron para el valor de las cuotas de agosto. El funcionario les comunicó que los precios se mantendrán congelados hasta fin de año, pasadas las elecciones presidenciales de octubre.
Las empresas aseguran que el freno al aumento impactará de forma negativa en el servicio y que no podrán afrontar la suba salarial que exige el gremio de sanidad. En tanto, las asociaciones de defensa del consumidor responden que las firmas de medicina prepaga se han visto beneficiadas en los últimos años con aumentos en las cuotas muy superiores a “cualquier indicador que se quiera tomar”. Muchas prepagas tienen convenios con obras sociales sindicales, lo que les proporciona un flujo de dinero fresco que no depende del aumento en la cuota.
Las firmas anunciaron hace unos días que implementarían un incremento en las cuotas a partir de agosto del orden del 15 por ciento, afectando a unos 4,5 millones de personas, entre afiliados directos y los que hicieron el traspaso a través de una obra social.
El aumento les fue informado a los clientes en forma anticipada. Las empresas justificaron la modificación en el valor de la cuota por el alza en los costos que, aseguran, tuvieron en los últimos meses, entre los cuales habría aumentos salariales para empleados de las droguerías y hospitales, superiores al 30 por ciento, las subas para los prestadores y en los medicamentos. Además, el piso para la paritaria de sanidad es de un 30 por ciento.
Las compañías aseguran que recibieron el visto bueno del ministro de Economía, Amado Boudou; de Salud, Juan Manzur, y del superintendente de Servicios de Salud, Ricardo Bellagio, quien también estuvo presente en la reunión. “Es un tema cerrado, no van a aumentar las cuotas”, les habría informado el secretario ayer, según confirman fuentes privadas que asistieron al encuentro. “Moreno nos indicó que no habría subas hasta después de las elecciones. Recién ahí autorizaría un aumento de 9,9 por ciento”, agregaron. Los empresarios no ahorraron quejas: “¿Ahora quién va a firmar una paritaria del 33 por ciento para sanidad? Vamos camino a una crisis gremial”. Desde el sector aún no saben si a los afiliados se les comunicará por carta que el aumento no se aplicará.
