En la última vendimia, el Gobierno sanjuanino le puso todas las fichas al mosto e incluso Mendoza y La Rioja se sumaron y rubricaron un porcentaje alto de uvas que debían ir a esta industria, el 32% y se encolumnó como uno de los más altos de la historia. El escenario giró 360 grados, y por estas horas evalúan que no sea más del 10% en 2014, o sea el más bajo de las últimas 16 temporadas (ver infografía), según comentaron a este diario fuentes oficiales. A decir de las autoridades consultadas, este guarismo tiene correlato con el sobrestock que quedará a fin de temporada, en orden a las 50.000 toneladas, la poca uva que quedó en los parrales y que suele ir a mosto -sin contar que todavía no empezó la época de granizo-, la poca expectativa que generan los precios del mercado externo; y, aunque no lo harán público, un cambio de estrategia con esta industria que viene siendo una de las mimadas por la provincia.
Se supo, que ya este porcentaje está siendo estudiado en las oficinas del Ministerio de Agroindustria de Mendoza, la otra pata fuerte de este acuerdo y aseguran que ‘’no cayó mal’’, a tono con la estrategia histórica de esta provincia de hacer poco jugo de uva.
El viernes pasado estaba previsto en San Juan una reunión entre los gobernadores de Mendoza, Francisco ‘Paco’ Pérez; el de La Rioja, Luis Beder Herrera; el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez y el presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara Baja, Luis Basterra, para charlar sobre una ley para favorecer el flujo de mosto en el mercado interno a través de un proyecto de ley, pero fuentes confiables dijeron que Uñac, Pérez y Beder Herrera también iban a empezar a darle forma al porcentaje de uvas que iban a ir a mosto la próxima vendimia pero el encuentro se suspendió por ‘’problemas de agenda’’ de los funcionarios.
EL APOYO A ESTA INDUSTRIA
Hasta ahora, siempre de la mano de porcentajes altos, los mosteros sólo debían esperar la llegada de los camiones atestados con uvas para moler y hacer jugo. Si efectivamente se da este porcentaje del 10%, todo apunta a que deberán salir a buscar materia prima al mercado para poder cumplir con los contratos, compitiendo con paseros y bodegueros; lo que, a priori, no descartan en el Gobierno que eleve el precio de la uva. Incluso San Juan en los últimos años encaró incentivos económicos: por ejemplo, por cada kilo de uva que se destinaba a esta industria el Gobierno le entregaba entre 15 y 17 centavos -dependiendo el año-, dinero que debía destinarse a obras intraprediales, compra de insumos, adquisición de máquinas, entre otras. En la vendimia pasada no hubo incentivo pero Producción obligó a las mosteras a comprar la uva a 1,40 pesos.
