El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, confirmó ayer el cambio de los ministros de Educación, Mariano Narodowski, y de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, como así también del procurador General de la Ciudad, Pablo Tonelli.
En medio del escándalo por las escuchas telefónicas, Macri reafirmó también que en los "próximos días" la Policía Metropolitana "estará saliendo a las calles con 850 agentes antes de fin de año" y vaticinó que "los próximos dos años van a ser los mejores dos años" de la gestión que encabeza.
"Estos dos años que vienen van a ser nuestros mejores años, porque no somos omnipotentes y aprendimos de nuestros errores y aciertos", afirmó el mandatario comunal en el acto oficial por el segundo aniversario al frente del Ejecutivo municipal, realizado en el Teatro 25 de Mayo, de Villa Urquiza.
Macri confirmó que Abel Posse, un escritor y ex diplomático vinculado al ex presidente Eduardo Duhalde, irá a Educación, mientras el hasta ayer vicepresidente 1º de la Legislatura, Diego Santilli, estará en Espacio Público, cargo que fue blanco de las críticas más duras contra la gestión porteña.
El jefe del PRO se declaró "sorprendido" porque se haya vinculado la designación de Posse con un acuerdo con Duhalde, aunque el propio funcionario designado confirmó por la mañana que, tras hablar con Macri, se comunicó con el ex presidente para informarle sobre su decisión de ingresar al gabinete.
Además, el mandatario de la Ciudad reveló que el actual procurador "Pablo Tonelli y su equipo se retirarán para hacer otras actividades" en el ámbito privado, aunque no definió el nombre de su reemplazante.
Macri también intentó desvincular la salida de Narodowski del desgaste político por el caso de las escuchas telefónicas, que involucra a Ciro James, un ex policía que figuraba como funcionario de la cartera de Educación, tema por el cual ayer tuvo que prestar declaración indagatoria ante el juez federal que investiga el caso, Norberto Oyarbide.
El jefe comunal, en otro orden, apuntó al gobierno nacional para aludir a los años de gestión que le restan, y dijo tener "la esperanza de que un día la presidenta (Cristina Kirchner) se despierte y me diga ‘quiero trabajar con la Ciudad y quiero hacer un montón de cosas con la Ciudad’".
Aunque se declaró "muy contento" con la gestión que encabezó, admitió que "la expectativa que creamos era mucho mas que esto" pero acotó que "también aspirábamos a una relación y a una cooperación con la Nación que no tuvimos".
Al referirse al matrimonio Kirchner, aseguró que "a nosotros no nos compran ni nos pueden parar".
"Hicimos menos del 10 por ciento de lo que falta hacer, pero en los dos últimos años hicimos más que en los últimos diez", añadió.
Por su parte, el ministro saliente, Mariano Narodowski, ratificó ayer ante la Justicia que el detenido espía Ciro James, pieza clave en las escuchas ilegales, llegó al gobierno porteño recomendado por académicos de la Universidad de La Matanza y admitió que lo vio "entre siete y diez veces" en su cartera aunque negó trato o vínculos directos con él.
