Mientras los mercados del vino reaccionan lentamente de una larga ‘siesta‘ -la última semana se registraron operaciones que levantaron el precio de los tintos básicos, salvo los blancos genéricos que siguen chatos y no pasan la barrera del $1-, hechos de trascendencia marcaron la agenda de la vitivinicultura regional.
La presentación en sociedad del Observatorio Vitivinícola y el primer informe sobre la evolución y restructuración vitícola de la región de los últimos 20 años, junto al análisis mundial del VII Foro Internacional Vitivinícola, concentraron información en boca de especialistas de la economía y de la industria que aportó datos y elementos en la búsqueda de la competitividad de los distintos productos.
La actividad enfrenta actualmente desafíos claves en los mercados interno y externo, básicamente en la búsqueda de consolidar su relación precio-calidad y ponerse a tono tecnológico acorde con las enormes exigencias del mundo consumidor. Por esos días, también se constituyó formalmente la Federación Vitícola Argentina, agrupando a distintas cámaras departamentales de pequeños productores de todo el oeste vitivinícola, que a partir de ahora tienen representación en la mesa grande de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y que en breve llevarán su problemática a ese ámbito.
Mientras tanto, los ministerios de la Producción de San Juan y Mendoza, ya están trabajando en un encuentro que solicitó la semana pasada la Federación de Viñateros de San Juan para plantear una problemática común a la región: la caída en las ventas de vino y los precios en el último mes. ‘Es la principal preocupación. De continuar esta merma en la demanda, podría provocar excedentes e incidir en una baja aún mayor del precio‘, señalaron los productores.
Asimismo, desde ese sector advirtieron que no quieren subsidios, ni créditos. ‘Queremos ser rentables y poder vivir de nuestro trabajo. José Luis Álvarez, titular del Fondo de la Transformación y Crecimiento de Mendoza, consultado por ésta situación y los bajos precios del blanco escurrido que no logra repuntar -se ha mantenido por debajo del $1-, dijo con énfasis y casi contestando al reclamo: ‘Cuando las oportunidades de negocios no se generan es porque estamos frente a un producto que no tiene calidad, no es demandado por el mercado y por ende tiene un precio bajo.
La ‘no calidad‘ no tiene precio. Y agregó, ‘vamos a escuchar a todos los actores, pero definamos que productos queremos ofrecer al mercado y al consumidor. Mientras sigamos permitiendo que aquellos productos ensucien el promedio de los buenos vinos, no estaremos haciendo una lectura y un análisis acertado de la realidad de la región‘.
Mientras tanto, el sector que se recuperó fue el de los tintos básicos que durante la semana del 9 al 15 de septiembre en el mercado de traslado registró un incremento de $0,37 -$2,37 por litro- para las operaciones de pago de contado. El mosto sulfitado tampoco se movió y continuaron las operaciones que en promedio pagaron entre $1 y $1,05 el litro.
Mientras tanto, los datos del primer informe del Observatorio Vitivinícola (ver aparte) explican la fotografía del proceso de reestructuración que se propuso la industria en los últimos 20 años.
