El apoyo al plan de la oposición en el Congreso de restituir el 82 por ciento móvil a todas las jubilaciones mínimas del país, sumó, inesperadamente ayer, al titular de la CGT, Hugo Moyano que se manifestó a favor del proyecto, aunque sostuvo que "la suba debe ser progresiva. Mientras que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, volvió a cuestionar la iniciativa al señalar que los opositores dicen eso porque "no van a ser gobierno" en 2011 y la oposición reiteró que "el Gobierno tiene la plata para pagar el 82% móvil".
Moyano, se pronunció a favor de que "progresivamente" se aplique el pago del 82% móvil a los haberes mínimos jubilatorios, aunque aclaró que ese incremento hay que realizarlo en base a los recursos disponibles. El sindicalista planteó: "Progresivamente deberíamos llegar al 82 por ciento móvil en las jubilaciones. Hay que tener en cuenta que tienen que estar los recursos para realizar un aumento progresivo del salario".
En diálogo con radio Brisas, Moyano sostuvo que el del ajuste de las jubilaciones "es un tema muy sensible" y aseguró que "nadie puede estar en contra de un aumento". "A toda la sociedad nos llega y por eso hay que aumentarle el salario a los jubilados", señaló, pero advirtió: "hay que ver cómo se reparten los recursos para que no nos pase lo que sucedió en el 2000/2001".
Ante ello, el ex presidente Eduardo Duhalde recordó ayer: "Cuando en el 2001 no había un peso, yo planteé hacer un fondo para ayudar a los que estaban bajo la línea de la indigencia, porque plata siempre entra en el gobierno, y dije que la primera plata que entre era para para pagar a los jubilados".
El ex mandatario insistió en que "siempre plata hay en el Estado, lo que pasa es que se la gasta en otras cosas". "Como dijo (el ex presidente de los EEUU) Bill Clinton, "es la economía estúpidos". Diría en este caso :son las prioridades estúpidos", graficó, en diálogo con radio Mitre.
Desde el gobierno, el ministro de Trabajo Carlos Tomada replicó que la oposición plantea el 82% porque "no van a ser gobierno".
La semana pasada, la oposición logró dictámenes favorables en comisiones del Senado y Diputados a proyectos tendientes a aplicar el 82% del salario mínimo vital y móvil a los haberes jubilatorios, lo cual desencadenó un enfrentamiento con el gobierno, que llegó a tildar de "demencial" esas iniciativas.
A su vez, los dirigentes opositores criticaron al gobierno por usar los fondos del área previsional para financiar sus propios gastos, en lugar de destinarlos a mejorar los ingresos de la clase pasiva.
En ese sentido, el jefe del bloque de diputados radicales, Oscar Aguad, afirmó que "la Anses es un fondo espectacular de dinero que el gobierno, en vez de utilizarlo para mejorar la situación de los jubilados, lo utiliza para financiar al propio gobierno".
En declaraciones a Radio 10, Aguad precisó que el 77 por ciento de los jubilados argentinos tiene un haber de 800 pesos, "muy por debajo de la línea de pobreza, por lo cual (el gobierno) tiene que resolver este problema". Por su parte, el senador radical Gerardo Morales consideró que "esto tiene que ser pagado por el Tesoro Nacional, no por la Anses, ya que hay superávit". "No puede ser que la Anses tenga que atender obligaciones para las cuales no fue creado. Al matrimonio K no el gusta que le toquen la caja", aseveró.
El ministro de Trabajo Carlos Tomada, refutó a la oposición, y juzgó que "lo del 82 por ciento móvil lo plantean porque no van a ser gobierno; si no, tendrían una actitud más responsable". El funcionario indicó en una entrevista al diario Tiempo Argentino que el haber jubilatorio mínimo aumentó un 500 por ciento durante el gobierno kichenerista, y justificó que esa suba "es más que cualquier variación de precios que pueda haber habido en estos siete años".
