La tragedia ocurrió en una casa del barrio Unidad, al Oeste de la capital, donde anoche fueron hallados sin vida Diego Carrizo, de 35 años, Mercedes López de 45, dos hijos de la mujer, Fabricio Calvin de 18 y Ariel Calvin de 11, y la hija de la pareja, Anahí Carrizo de 3 años.
La sustancia que provocó las muertes habría sido emanada por un calefón que funcionaba de manera defectuosa.
La familia fue hallada después de las 22, por la novia del hijo mayor, quien pidió ayuda a un vecino. La chica llegó a la vivienda para visitar a su novio, pero al no recibir respuesta a su llamado y sentir ruido de un televisor en el interior, intentó abrir una ventana. Cuando logró abrirla, comenzó a salir olor a gas, por lo que llamó a un vecino, quien intentó abrir la puerta "pero no se podía porque estaban todos tirados en la entrada", relató el hombre. "Metí la mano y alcancé a tocar a Fabricio", sostuvo el hombre, quien decidió llamar rápidamente a la policía.
Tres de los cinco cuerpos fueron hallados contra la puerta de ingreso a la vivienda por lo que la policía interpretó que intentaron salir del lugar, mientras los dos chicos pequeños se encontraban en una de las habitaciones.
El televisor estaba prendido y la ducha del baño abierta, mientras todas las puertas y ventanas se encontraban cerradas, dijeron fuentes policiales.
El director de Investigaciones policial, Alejandro Delgado, explicó que, según los datos preliminares, los cinco integrantes de la familia habrían muerto cerca del mediodía de ayer.
Con este suceso ya son 51 los fallecidos durante este invierno por intoxicación con monóxido de carbono, informó hoy a EFE el responsable de Red Solidaria, Juan Carr.
