La memoria histórica ha sido, hasta años atrás, injusta con el rol femenino en nuestro pasado. En la historiografía las mujeres de los grandes hombres aparecen sin mayor protagonismo histórico, un tanto fijadas a la figura de sus consortes, con un papel pasivo. Algunos historiadores consideran que esto no fue tan así. Es el caso de la figura de doña Remedios de Escalada de San Martín, quien contrariamente a lo que se cree tuvo brillo propio.
Los historiadores apuntan que no es mucho lo que se conoce de ella y consecuentemente de su vínculo afectivo con su esposo. Esto es porque "El Libertador" siempre fue muy reservado acerca de su vida conyugal.
Remedios de Escalada nació en el seno de una familia porteña y patricia el 20 de noviembre de 1797. De estampa grácil y colmada de femineidad, la adolescente cayó hechizada ante la presencia varonil del recién llegado militar en 1812. Se casó con sólo 15 años de edad. Luego de San Lorenzo, Remeditos quedó sola, hasta que San Martín, ya emplazado en Mendoza, la mandó a llamar. De esta manera marchó rumbo a la "ínsula cuyana" abandonando todas las comodidades que su posición social le podía brindar. Llegó acompañada de la "negra Jesús", una especie de "nana" que desde niña la servía. En Mendoza el matrimonio pasó por momentos felices. Mientras su esposo preparaba sus huestes, su mujer llevó a cabo un excelente papel en la sociedad mendocina. Paralelamente nacía Mercedes Tomasa, en la chacra "Los Barriales". También fue cuando Remedios, junto a otras damas mendocinas, confeccionaron la célebre bandera del Ejército de los Andes. Cuando su esposo inició su campaña, le brindó todo el apoyó moral que requería. Tiempo después comenzó a quebrantarse su salud, hecho que ocultó a San Martín. Fue este hecho la causa de la interrupción de su segundo embarazo y también lo que motivó que en su último viaje a su hogar paterno, pidiera algo sombrío, ante la posibilidad de morir en el trayecto: pidió que un carro llevara un féretro, pues no quería que su cuerpo fuera presa del ataque de animales salvajes. El 23 de agosto de 1823 Remeditos fallecía en Buenos Aires, víctima de tuberculosis. Su protagonismo quedó reflejado en la lápida de su tumba, con la inscripción: "Aquí descansa Remedios Escalada, esposa y amiga del General San Martín".
