El empresario petrolero Carlos Bulgheroni, uno de los argentinos más ricos de la historia, falleció en las últimas horas en una clínica de EEUU donde estaba internado.

Las compañías Bridas, Axion y Pan American Energy (PAE) indicaron en un comunicado que Bulgheroni falleció en la madrugada de ayer en el centro médico, donde se encontraba internado a raíz de una intervención quirúrgica realizada en junio.

Bulgheroni, de 71 años, constituyó ‘una expresión destacable del espíritu luchador y progresista del empresariado argentino‘, añadieron las empresas de las que fue directivo. Además, recordaron que ‘siempre soñó con un empresariado nacional que extendiera la presencia económica y cultural de nuestro país al exterior‘.

El deceso de Bulgheroni se produjo en la clínica Mayo, en Minnesota, y sus restos serían trasladados en avión de regreso hacia Argentina.

Bulgheroni nació el 9 de marzo en Santa Fe, se recibió como abogado y comenzó su trayectoria como hombre de negocios cuando se unió a Bridas, la corporación creada por la familia en 1948 y que para los inicios de 1970 se había convertido en una de las firmas más grandes del sector energético en Argentina.

A los 28 años le diagnosticaron cáncer de ganglios y desde entonces se sometió a tratamientos. Al fallecer su padre, Alejandro Ángel, en 1985, la empresa que había sido fundada para proveer anillos que se usan para unir caños en redes de tuberías (denominados bridas) quedó a cargo de Bulgheroni y su hermano mayor Alejandro, quienes decidieron virar hacia el negocio de la exploración y producción de petróleo.

Según la revista Forbes, Bulgheroni logró acumular una fortuna de unos 4.800 millones de dólares, liderando el ranking de las personas más ricas de la Argentina y en el puesto 324 en el ranking mundial que se confeccionó este año.

Carlos era nieto de inmigrantes italianos e hijo de de Alejandro Ángel Bulgheroni, quien a mediados del siglo pasado comenzó a dedicarse a la producción de aros de acero que en la industria petrolera se utilizan para la unión de tubos y que se conocen como ‘bridas‘, nombre que adquiriría la empresa con la que comenzó la fortuna familiar.

De proveedor de la petrolera estatal YPF -por entonces Yacimientos Petrolíferos Fiscales- Bridas ingresó con el correr de los años como operador en la industria hidrocarburífera, cuyo desarrollo se profundizó cuando Carlos se hizo cargo de la compañía en 1985 a la muerte de su padre.