En su casa particular del barrio porteño de Recoleta y en medio de la vigilia y la creciente preocupación de familiares, amigos y vecinos, murió anoche el ex presidente, Raúl Ricardo Alfonsín, considerado el "padre" de la democracia argentina.
La salud del caudillo radical de 82 años se había agrabado en las últimas horas
por una neumonía, un episodio recurrente derivado del cáncer de pulmón que padecía desde hace un poco más de un año y que había hecho metástasis ósea.
El médico de quien gobernara Argentina entre 1983 y 1989 dijo a la prensa que Alfonsín murió "tranquilo, con mucha paz", "mientras dormía".
La noticia conmovió a todo el arco político argentino y de países vecinos que elogiaron la figura del ex mandatario radical que gobernó a la Argentina en un período crítico después de una sangrienta dictadura militar de siete años.
No sólo encabezó el retorno de la democracia al país sino que tuvo que luchar
contra viento y marea para sostenerla.
Alfonsín había optado por recibir tratamiento en su casa, donde murió a las 20.30 hora local, rodeado de su familia.
Desde el lunes, cuando se conocieron las noticias sobre su empeoramiento, decenas de políticos, amigos y viejos aliados se acercaron a su vivienda para despedirse, como el vicepresidente, Julio Cobos, y el gobernador de la provincia de Santa Fe, el socialista Hermes Binner.
Inmediatamente después de que se anunciara su fallecimiento, el ex presidente Néstor Kirchner y el jefe de Gabinete, Sergio Massa, se comunicaron con la familia para transmitirle su pésame.
También lo hicieron los ex presidentes Julio María Sanguinetti, de Uruguay, José Sarney, de Brasil.
La noticia sorprendió a la presidenta, Cristina Fernández al bajar del avión que la llevó desde Qatar a Londres a la Cumbre del G-20. Inmediatamente la jefa de Estado dispuso tres días de duelo nacional, medida a la que adhirió el gobierno de San Juan. El duelo rige desde ayer 31 de marzo y abarcará también al 1 y 2 de abril y durante ese lapso las banderas permanecerán a media asta en todos los edificios públicos de la Nación.
"La presidenta expresa sus condolencias por la muerte de un líder político al que ella misma le rindió homenaje en vida cuando inauguró el busto de Alfonsín en la casa de gobierno", dijo el jefe de Gabinete, Sergio Massa al informar de la disposición de Cristina.
Más tarde, la propia Presidenta se comunicó con la familia de Alfonsín para presentar personalmente sus condolencias. Desde Londres, Cristina Fernández dijo anoche, que "la figura de Raúl Alfonsín está indisolublemente vinculada a la recuperación democrática de la Argentina luego de la dictadura más trágica que tuvimos los argentinos".
En medio de múltiples muestras de dolor frente al domicilio de Alfonsín, la familia del ex Presidente aceptó la invitación del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, de velar el cuerpo del líder radical en el Congreso de la Nación.
Según el ex vocero presidencial del gobierno de Alfonsín, José Ignacio López, el cuerpo comenzaría a ser velado en horas de la mañana y, según fuentes parlamentarias, el Congreso será abierto a las 8 horas.
El féretro de Alfonsín será ubicado en el Salón Azul del Senado de la Nación, adonde se podrá acceder a través de la explanada de la esquina de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia, para rodear el cajón y luego salir por la esquina de Entre Ríos e Hipólito Irigoyen.
El Salón Eva Perón será dispuesto para los familiares del ex mandatario, en tanto que en el Salón de Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados se dispuso un lugar especial para los visitantes de relevancia política.
El cuerpo de Alfonsín será inhumado el jueves 2 de abril al mediodía en el Monumento a los Caídos por la Revolución de 1890 en el Cementerio de la Recoleta, provisoriamente, ya que se prevé la construcción de una tumba en su honor en el mismo predio.
