El húngaro Sandor Kepiro, un sospechoso de crímenes de guerra nazis que se escondió 50 años en la Argentina, murió ayer a los 97 años en un hospital de Budapest, capital de Hungría, donde permanecía desde 1996, informaron agencias internacionales. Kepiro, que huyó a la Argentina en la década del cuarenta, había sido acusado de complicidad en crímenes de guerra cometidos en enero de 1942 en Novi Sad, Serbia.