-¿Cómo te enteraste de que no eras hijo de los Tejada?

-Me enteré a través de mi familia. A quienes llaman mis apropiadores para mí son mi familia, de la vida, de crianza y de amor. A través de ellos me enteré.

-¿Cómo te sentiste con esa noticia?

-En un momento me sentí un poquito raro, pero a la vez muy contenido por mi familia y muy apoyado. Fue grande la insistencia para que descubriese la verdad y determinante el apoyo que recibí para que siguiera adelante.

-¿Estabas con ambos, con Tejada y su esposa?

-Sí, estaban los dos, con papá y mamá.

-¿Cómo les decís?

-Así, papá, mamá, viejos.

-¿Quién de los dos te habló?

-Él me contó, mi viejo.

-¿A partir de ese momento cambió en algo la relación con ellos?
-No, para nada. En realidad creo que ahora tengo cuatro padres y cuatro hermanos. Dos padres por los que rezo todos los días para que se encuentren en el cielo y otros por lo que también pido por su santidad y felicidad. Como así también tengo dos hermanos biológicos y dos hermanos del corazón.

-¿Tus padres, como vos les decís, en algún momento te habían dicho que no eras su hijo biológico?

-Eso me lo quiero reservar.

-¿Cómo te sentís al tener dos familias, una biológica y otra de crianza?

-Bastante bien en realidad, con mucho apoyo hasta la fecha para poder incluir todo. Incluso Emilio paró en mi casa en un viaje que hicimos así es que hasta el día de la fecha ha sido muy buena la relación. Si bien ellos no son parte de la familia de mis viejos, sí los siento parte mía y hay muy buena relación con mi hermana, con mi hermano, con Emilio, con Juan Manuel. Entre los cinco tenemos muy buena relación, tenemos un diálogo muy fluido también con mi vieja y respetan mi postura hacia mi viejo y mi vieja.

-¿Creés que tus padres deben recibir algún tipo de sanción por lo que hicieron?

-Para mí fue un acto de amor lo que hicieron, entendido todo en el marco que hubo. Yo los comprendo, los acepto y creo que si no fuera por ellos no sé lo que hubiese sido de mí o si hoy estaría acá.

-¿Pensás que por el trabajo que tenía tu papá, en el área de inteligencia, tuvo más que ver que tu mamá?

-Cuando ves la realidad por dentro te das cuenta de que mi vieja no tiene parte en nada de esto, y de eso estoy convencido y seguro. Y mi viejo es muy poca la injerencia que tuvo. No era un superior, pero hasta ahí quiero llegar.

-¿Qué sensación te genera el hecho de tener tíos, tías, hermanos, hermanas por dos lados?

-En realidad a esto lo aprendí a vivir de una manera muy sencilla. En un primer momento tenía la familia que tengo y es lo que amo y por insistencia de ellos accedí a conocer a mis hermanos. Mis padres me dijeron sumemos, tenés familia, conocela, cuidala, querela porque son parte tuya y gracias a ellos accedí. No fue fácil en un principio, pero gracias a esa insistencia accedí.

-¿Cómo preferís que te nombren?

-Yo soy Carlos Alberto Tejada, así me conocen públicamente, tengo una vida, un trabajo, soy católico, tengo un apostolado, practico deportes, tengo novia, familia y el 99 por ciento de la gente que me conoce me identifica con ese nombre.

-¿Por qué ese nombre?

-Porque soy públicamente conocido así.

-¿Y te gustaría que se sigan llamando así?

-Sí, lo que no significa que desconozca mi realidad, mi historia, pero tengo una vida formada, tengo 32 años y durante casi 31 años he sido conocido como Carlos Alberto Tejada.

-¿Cómo ves que por una decisión judicial quieran cambiar el nombre?

-Nadie me dio nunca la oportunidad de elegir. Sí luché mucho por conservar al menos mi nombre de pila.

-¿Y qué dice tu documento?

-A mi documento me lo retuvieron en diciembre del 2009 y hasta la fecha estoy indocumentado.

-¿Cómo hacés para manejarte?

-Hay muchos trámites que no puedo hacer.

-¿Te ha causado muchos problemas?

-Sí, porque me dificulta todo, en lo laboral, en el estudio, no puedo tramitar mi título para recibirme. Me frena en todo sentido. Si hay algo traumático que he tenido durante todo este tiempo es el tema del documento, incluso no puedo salir del país.

-¿Y cómo lo vas a solucionar?

-Estoy a días de hacerlo. No es la solución que más quería, pero es lo factible y ahora estoy próximo a tener un DNI.

-Si pudieras ver a los padres que te dieron la vida, ¿qué les dirías?

-Es algo que me quiero reservar.

-¿Cuánto te cambió la vida desde que te enteraste de tu nueva identidad?

-Quienes me conocer saben que sigo haciendo la misma vida de siempre. Si algo tengo es que soy de decir la verdad. Debo decir que la vida no me ha cambiado, he tratado de sumar y sigo con el mismo trabajo, sigo frecuentando la misma gente y las mismas cosas que venía haciendo.

-¿En qué trabajás?

-Soy empleado administrativo.

-¿Por qué creés que tus padres no te contaron la verdad desde un principio?

-Es un tema que me reservo.

-¿Cómo es tu relación con Emilio y con Juan Manuel?

-La relación que tengo es bastante fluida. Con Juan Manuel es más escasa porque vive en Punta Arenas, en Chile, y nos hemos visto sólo una vez. Con Emilio, en cambio, hemos compartido vacaciones y nos vemos al menos dos veces al año.

-Emilio fue el que más se preocupó por buscarte, ¿cómo lo evaluás?

-Aprecio mucho la búsqueda que tuvo y fue la insistencia de mi familia más ver su esfuerzo lo que me dio pie para conocerlos.

-Durante el juicio se han ventilado algunas cuestiones de la intimidad de la familia. ¿Te has sentido incómodo por eso?

-Soy muy respetuoso de la gente, sé hasta dónde puedo llegar, cuáles son mis valores, mis principios. Y con Emilio sé cuál es su lucha, lo que ha buscado, pero hemos buscado cosas distintas. No obstante respeto mucho lo que ha hecho.

-¿Cuál sentís que es tu familia?

-Yo siento que mi familia es donde estoy y los he sumado a Emilio y a Juan Manuel con sus familias. Sé que no se pueden unir porque hay una serie de diferencias, pero en mi persona están todos unidos.

-¿Qué opinás de la dictadura, de los montoneros, es decir de la época en que desaparecieron tus padres?

-Es algo de lo que voy a hablar recién en mi declaración.

-¿Militás en algún partido político?

-No, pertenezco a un movimiento religioso. Pero me reservo de decir cuál es, prefiero no decirlo.

-¿Estás siguiendo el juicio?

-Sí, sigo todo, leo los diarios y escucho radio. Sé lo que está pasando.

-¿Creés que el resultado de este juicio va a cambiar algo en tu vida?

-Creo que no va a cambiar mi vida. Lo que siempre he tratado es de seguir haciendo mi vida normalmente, no he cambiado los hábitos, no he dejado de ver a la gente que veía. Además, yo no soy el que está siendo juzgado. Me considero una persona plenamente feliz, más allá de las cosas buenas o malas que puedan pasar.

-¿Hay alguna cuestión que se haya ventilado en el juicio que te haya molestado?

-Se han dicho algunas cosas con las que no estoy de acuerdo, pero no han sido cuestiones invasivas.

-¿Dónde estás viviendo ahora?

-Con mi hermano cuidamos una casa de una abuela que falleció hacia un año atrás, pero vivo con mis padres, como con ellos.

-¿Qué cosas hacés?

-Trabajo, estoy de novio, estudio, participo en un movimiento de la Iglesia Católica, también hago deportes, como correr, nadar y me gusta el fútbol.

-¿Estás de acuerdo con este juicio?

-Es algo que voy a manifestar en mi declaración.