Los captores del ingeniero argentino secuestrado el miércoles en un campo de Nigeria pidieron un rescate y están en curso las negociaciones para liberarlo, pese a que aún no se obtuvo una prueba de vida, aseguró ayer el embajador en el país africano, Gustavo Dzulaga.

Santiago López Menéndez, quien trabaja hace un año en una empresa de alimentos de la ciudad nigeriana de Abuja, fue interceptado este miércoles por el grupo armado y desde entonces no se tienen datos de su paradero.

‘Por suerte hay conversaciones, ya se han contactado los secuestradores, lo que es una buena señal, y se está negociando la liberación‘, confirmó el diplomático.

El embajador Dzulaga dijo que los captores del ingeniero argentino ‘no dieron ninguna prueba de vida‘ e informó que las negociaciones para liberarlo ‘en manos de profesionales nigerianos‘. Habrían pedido 500 mil dólares por su rescate.

El diplomático dijo que la liberación de López Menéndez no será en breve, aunque estimó que tampoco ‘demandará muchos días‘. Dzugala precisó que las negociaciones son coordinadas por las autoridades nigerianas, pero las lleva adelante ‘un consultor en seguridad privado que contrató la empresa‘ para la que trabaja el ingeniero argentino.

El embajador insistió en desestimar que el secuestro de López Menéndez, de 28 años, haya sido perpetrado por la organización terrorista Boko Haram, y lo atribuyó a ‘delincuentes comunes que piden un rescate‘.

‘Esta no es una zona donde haya una presencia muy visible de grupos islamistas y por la forma en que se comunicaron no han hecho ningún tipo de manifestación política. Tiene toda la característica de ser un grupo criminal que lo llevó y está pidiendo un rescate‘, sostuvo. Dzugala evitó dar detalles de la suma de dinero que reclaman los captores.