En medio de tanta tensión que vive el club, Newell’s sumó ayer su segundo triunfo consecutivo en el albor del torneo de Primera División al vencer sin sobrarle nada a Tigre 1-0. Mauro Formica, que ingresó desde el banco en el segundo tiempo, aprovechó un rebote para marcar el gol a los 29 minutos, dando rienda suelta a una celebración especial, más un desahogo, que tiene que ver una larga inactividad resumida en dos operaciones. Newell’s, entre tanta violencia de su barra brava, cuyo último capitulo fue la ráfaga de balazos contra el frente de la casa del secretario Claudio Martínez, al menos celebra estar arriba en las posiciones, pese a que no luce ni golea y acumula dos victorias por el mínimo marcador. El arquero local, el ex San Martín, Luciano Pocrnjic fue figura al tapar un tiro penal a Diego Morales en el primer tiempo. Newell’s salió a llevarse por delante a Tigre y generó rápido dos intervenciones de Joel Amoroso y Maxi Rodríguez. Luego Tigre se soltó con la batuta de Morales y la sociedad con Itabel. La jugada clave se dio a los 36’, Janson dejó por la izquierda en el camino a Advíncula, encaró a Sebastián Domínguez y cuando el defensor movió la pierna exageró su caida y el árbitro Loustau cobró el penal. Morales ejecutó, Pocrnjic se tiró abajo a la izquierda y despejó e Itabel se perdió la chance en el rebote al desviar ante el arco vacío. En el segundo no se sacaban ventajas, aburrían, hasta que llegó el gol que se inició en Maxi Rodríguez, abrió para Isnaldo, centró para el rebote en Maxi y la pelota boyada que cazó Formica de un solo golpe de derecha para mandarla dentro del arco.
