El canciller Héctor Timerman negó ayer que existan "fricciones" entre el Palacio San Martín y el Ministerio de Planificación Federal a raíz de presuntas irregularidades en el comercio con Venezuela, y sostuvo que el Parlamento tiene "derecho" a citarlo para interpelarlo a fin de dar explicaciones.

Además, afirmó que al subsecretario de Integración Americana, Eduardo Sigal, quien envió un cable donde advertía la queja de dos empresas argentinas supuestamente marginadas de una reunión para hacer operaciones comerciales con Venezuela, sigue "en funciones".

"No hay ninguna fricción, no hay nada", respondió Timerman a la prensa en la puerta del Palacio San Martín cuando se lo consultó si existían diferencias entre la Cancillería y la cartera que conduce Julio De Vido, tras la denuncia de la existencia de una "embajada paralela" en Venezuela.

El martes pasado, los principales líderes de la oposición presentaron un pedido de interpelación a Timerman y De Vido, para que expliquen las denuncias sobre supuestos cobros de coimas a empresarios argentinos para comercializar sus productos al país caribeño, denuncia efectuada ante la Justicia por el ex embajador en Caracas Eduardo Sadous.