Para él, la hipoacusia nunca resultó un impedimento para llevar a cabo su gran pasión. Ricardo Mestre, sigue con su magia intacta. Viene de demostrarlo en el Mundial de fútbol para Sordos que se disputó en Italia en donde ‘Los Toros’ -la Selección Argentina de Sordos en donde también participó el otro sanjuanino, Juan Pablo Nehín- participó por primera vez y se alzaron con un meritorio cuarto puesto. Mestre, quien surgió en Sportivo Desamparados, resultó goleador del certamen con 7 anotaciones, todo un logro para el delantero que tiene una historia marcada por el sacrificio.
-¿Cuál fue el balance post Mundial?
-Excelente. Estamos muy contentos porque ha sido una experiencia muy linda, más allá del resultado estamos muy conformes con la actuación, logramos el objetivo que nos habíamos propuesto.
-¿Es un premio al sacrificio por llevar tantos años en la Selección? (NdR: hace 13 años que es convocado)
-Si, la verdad. Tengo esa suerte de llevar muchos años. Esto es un premio muy grande para mí. Es un mimo. Estoy agradecido a mis compañeros y al cuerpo técnico por la confianza que me brindaron.
-Les costó mucho llegar al Mundial ¿porqué se da esa falta de apoyo?
-Siempre faltó apoyo. No se porque se dará pero no importa, acá lo más importante de todo es que el cuerpo técnico y los compañeros pusimos todas las pilas, el esfuerzo y el sacrificio para juntar la plata. Era un presupuesto muy alto, por suerte logramos el sueño de estar en el Mundial por primera vez. Habíamos participado en Panamericanos, Paralímpicos pero el Mundial representaba otra cosa, teníamos que estar como sea.
-¿En qué marcaron la diferencia los otros países?
-En el profesionalismo, hay países que reciben sueldos y trabajan como profesionales. Nosotros jugamos gratis, por la camiseta, por nuestro país, por eso estamos muy conformes con el cuarto puesto.
-En tu futuro cercano ¿buscas club?
-Es la idea, ojalá algún club me abra las puertas. Tenía ganas de dejar de jugar pero con el apoyo de la selección y de Los Álamos Futsal, cambié de idea y sentí ganas de volver a jugar.
-¿Porqué se dio esa desmotivación?
-Por muchas cosas, porque para mí el fútbol cambió. Me pasaron muchas cosas en lo personal y fui sintiendo pocas ganas de jugar.
-¿Sentiste discriminación?
-Sí me pasó. Pero la diferencia es que antes lo tomaba muy a pecho y ahora no. Yo se como soy y hago lo mío, me concentro en mi trabajo y nada más.
-¿Qué mensaje le das a los chicos que tienen alguna limitación física y no se animan hacer deportes?
-Siempre está ese pensamiento, pero le diría a los chicos discapacitados, a los más chiquitos sobre todo, que no existen limitaciones en el deporte. Que se animen a hacer lo que les apasiona.
