Buenos Aires, 13 de abril.- Mónica Ayos dio el gran paso. Después de muchos años de apoyar a su marido, el actor Diego Olivera, en cada viaje que él realizó a México, donde trabaja de manera ininterrumpida desde hace cinco años, la actriz aceptó una oferta laboral en las tierras aztecas y tiró el ancla.
Ayos, de 37 años, se mudó a México DF a principios de este año para ser la villana de la telenovela "El triunfo del amor", que protagoniza Olivera. La actriz deslumbró al público azteca, en parte por su talento y en parte por su belleza, que tiene un origen más allá de la "memoria genética" de su cuerpo de ex bailarina.
"No hago gimnasia, como más o menos de todo, no me puedo quejar, me mantengo. Tengo memoria genética por ser bailarina y eso ayuda. Además soy inquieta, camino mucho y ahora empecé a usar esa famosa plataforma vibratoria. ¡Espero que funcione como dicen!", confesó la actriz a la revista Pronto.
Así, parece que Ayos dedica entre 10 y 20 minutos cada sesión para pararse sobre la plataforma circular, donde las vibraciones del disco logran que los músculos se contraigan y obliguen al cuerpo a hacer más fuerza y ejercicios más intensos por menos tiempo.
