Los restos del fiscal de la causa AMIA Alberto Nisman, muerto el pasado 18 de enero en su departamento en circunstancias aún no esclarecidas, serán inhumados mañana jueves en el cementerio israelita de La Tablada luego de que la Justicia decidiera entregar el cuerpo porque no habrá una nueva autopsia. Mientras tanto, la fiscal Viviana Fein, quien ratificó su competencia al frente de la investigación, volvió ayer al edificio Le Parc de Puerto Madero, junto a la madre y la hermana del fiscal fallecido, para buscar documentación clave y las armas que Nisman tenía registradas a su nombre y que no se sabe dónde se encuentran. El allanamiento fue pedido por Fein a la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini, quien por la mañana dispuso la entrega del cadáver a sus familiares.
La medida se adoptó luego de que la ex esposa del fiscal, la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, le notificara que, a su entender, no se necesita la realización de otro análisis tanatológico. Más tarde, fuentes de la comunidad judía precisaron a la Agencia Judía de Noticias que los restos del fiscal serán inhumados mañana jueves en el cementerio Israelita de Tablada, pero no se informó el horario ni tampoco si habría velatorio.
El lunes, Fein imputó al técnico informático Diego Lagomarsino por haber facilitado a Nisman el arma que ejecutó al fiscal y aclaró que se estaba trabajando para definir si se ampliaba la acusación contra el experto en entrecruzamiento de llamados que estaba contratado en la causa AMIA. Por eso, ayer volvió a la torre Le Parc para allanar el departamento 2 del piso 13 donde vivía Nisman.
Fein busca determinar si en alguno de los armarios que aún no fueron revisados existe documentación que acredite que Nisman se suicidó, y también si podían encontrarse allí una o las dos armas que tenía registradas el fiscal. También se rastreaba si existía una caja fuerte oculta, porque los investigadores ya encontraron en un primer momento dos cajas fuertes con una combinación numérica, en donde había gran cantidad de dinero en pesos y en dólares y dos pendrive que estaban siendo analizados. Además, empezó a interrogar ‘a allegados de Nisman, como a personal de seguridad del complejo Le Parc y a integrantes del equipo de la fiscalía de la causa AMIA‘.
La única querella del caso la configura la ex esposa de Nisman -quien actúa en nombre de la madre y las hijas de Nisman-, porque la jueza Palmaghini rechazó ‘de momento‘ aceptar como un particular damnificado a la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal.
