Cuando el reloj marcó las 12.10 del mediodía, el colectivo de la Subsecretaria de Deportes llegó al Estadio Aldo Cantoni, proveniente de Rosario y con la Selección Sanjuanina de ciclismo en su interior. La misma que el domingo consiguió algo histórico para el deporte local, meter 6 pedaleros entre los 10 primeros del Campeonato Argentino de Ruta, y que ayer llegó sin levantar sospechas entre los miles de fanáticos que tiene este deporte en la provincia. Es más, fueron varios los ciclistas que se sorprendieron por la poca cantidad de gente que los esperaba. Como fue el caso del juvenil Nicolás Naranjo, quien señaló que "yo pensé que vendría más gente". Es que ayer, en la puerta del Cantoni, sólo estaban algunos pocos familiares, junto a las autoridades de la Subsecretaría de Deportes y de la Federación, quiénes fueron los encargados de recibir con los brazos abiertos a los pedaleros. El dato anecdótico fue que hasta el propio Saldaño esperó un buen rato para que lo busquen. Y aunque no hubo ni bombos ni platillos, la alegría y la satisfacción por el objetivo logrado desbordó a más de uno.

A la hora de hablar del regreso a San Juan, Emanuel Saldaño contó que "el viaje fue tranquilo y disfrutando a pleno el triunfo. No hubo canciones ni nada de eso, porque todos veníamos muy cansados. Por su parte Luciano Montivero dijo que "tuvimos un regreso muy divertido con mate y cartas para pasar el tiempo".

Una de las primeras en bajar del colectivo fue Vanesa Solera, quien el sábado había logrado la medalla de bronce y que ayer le prometió a José Marzano que el año próximo la performance sería mejor. Luego fue el turno del campeón, Saldaño. Que sin dudas fue el más saludado por todos los presentes, aunque el Chino tuvo que esperar un rato para ver a su novia y a su hijo. "Me quedé sin crédito y no les pude avisar que llegaríamos antes", contó entre risas.

El viaje, que se inició a las 23 del domingo y luego de cenar milanesa con puré, transcurrió en un gran clima. Se jugó al truco, se hicieron largas rondas de mate y sobre todo de descanso, después de tanto esfuerzo. En las cartas la dupla ganadora fue la Montivero y Oscar Villalobo, quienes en varias oportunidades dejaron sin chance al equipo compuesto por los juveniles Eduardo Ponce y Nicolás Naranjo.

"Con el Pato somos los mejores en el truco, nadie nos puede ganar", comentó el Hijo del Viento, mientras el Pollo Fernández decía "porque no jugué yo".

En el recibimiento no hubo caravana ni autobomba, pero si la satisfacción del deber cumplido. La selección llegó a casa, con la tranquilidad de saber que nuevamente el broche de la temporada fue de oro.