Un informe del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que estuvo buscando restos de personas desaparecidas durante la dictadura militar en San Juan, en el Cementerio de la Capital, entre octubre y noviembre del año pasado, reveló que no se obtuvieron resultados positivos, según confirmaron fuentes de la Justicia Federal. Fue el primer intento por encontrar cuerpos de víctimas en la provincia y como no hay otros lugares previstos para examinar, al menos por ahora, no habrá nuevos ensayos.
Los técnicos del organismo trabajaron en una fosa común del cementerio, donde incluso están enterradas víctimas del terremoto que azotó la provincia en 1944, y si bien encontraron restos y se los llevaron para analizarlos en el laboratorio que el EAAF tiene en Córdoba, el análisis no determinó que correspondieran a personas fallecidas durante el golpe militar. Previo a la investigación, personal del equipo estuvo tomando muestras de sangre en San Juan de familiares de desaparecidos, pero al cruzar los estudios de ADN con los de los restos, no fueron compatibles. Los técnicos llegaron a la provincia por un pedido del Ministerio Público Fiscal, que encabeza Mateo Bermejo, ante el Juzgado Federal Nro 2, de Leopoldo Rago Gallo, que lo trasladó ante el Consejo de la Magistratura. Cumplidos esos pasos recién vino la resolución favorable, que también contó con el aporte de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia.
La búsqueda de los desaparecidos en San Juan es una causa, que lleva el Nro. 16.829-4, de la Secretaría Penal Nro 4 del Juzgado Federal. Según fuentes judiciales, se calcula que en la provincia son unas 20 las personas desaparecidas, entre ellas tal vez el caso que más difusión ha recibido fue el de la joven franco-argentina, Marie Anne Erize.
La decisión de impulsar la investigación surgió, según fuentes de la Justicia Federal, porque un testigo, del que nunca se reveló su identidad, dijo haber visto movimientos de vehículos y de cuerpos en bolsas en los días posteriores al golpe del 24 de marzo de 1976 en el Cementerio de la Capital.
Integrantes del EAAF estuvieron en junio del año pasado recorriendo probables lugares de enterramientos de víctimas de la dictadura, entre ellos el campo de tiro del RIM 22 y La Marquesita, ambos en Rivadavia, pero se habría optado por el Cementerio por el relato del testigo. Los otros sitios son tan extensos, que los técnicos dijeron que resultaba imposible la búsqueda y por eso fueron descartados.
Lo que buscaban los profesionales del equipo coordinado por Silvana Turner e integrado por Claudina González y los arqueólogos Diego Estrella y Eric March, eran restos humanos, como pueden ser huesos o cabellos, y después los compararon con una base de datos genéticos nacional, en el que están también las víctimas de los desaparecidos en San Juan.
En los enterramientos buscaron, por ejemplo, restos óseos con rastros de violencia, como por ejemplo disparos de armas de fuego, que eran las típicas con los detenidos en los años de plomo. También las fuentes aclararon que la forma de enterrar a las víctimas de delitos de lesa humanidad tiene rasgos típicos que la diferencian de los enterramientos tradicionales, como eran que depositaban cuerpos desnudos en bolsas y muchas veces con ataduras en manos y piernas.
Miembros del EAAF ya han podido identificar desaparecidos que estaban sepultados en el Cementerio de Mendoza, Córdoba y Buenos Aires y han actuado en el exterior del país, incluso la tarea que les dio más relevancia fue que tuvieron a su cargo la identificación del cuerpo del Che Guevara en Bolivia (ver aparte).
