Más allá que todos los jugadores le querían ganar a Boca por lo que represente el rival y por ser un grande, había uno en particular que quería primero jugar y luego ganar por su pasado y formación en River. Ese era Facundo Affranchino, quien venía siendo titular y parecía que iba a quedar afuera de los once, pero Pablo Cantero se lesionó en la práctica de fútbol del jueves y por ende el ex River continuó en el equipo y así cumplió su primera misión.
La otra, la de poder festejar no la pudo plasmar que era su mayor anhelo. “Este tipo de partidos a mi me sale el hincha de River que soy y le quiero ganar”, había dicho en la semana. Y si bien San Martín no estuvo tan lejos de lo que pretendía el volante, quien llegó como refuerzo para este Clausura luego que Matías Almeyda no lo tuviera en cuenta en su River, el sabor es a medias.
Y Affranchino ayer hizo mucho para dejar los tres puntos en San Juan, sobretodo en el primer tiempo, en el que hizo mucho por el equipo, pero que no lo pudo mantener en el complemento.
En el parcial inicial le dio juego al equipo con su toque y juego desequilibrante. Metió un caño y le puso fantasía al juego de San Martín. Distribuyó y de sus pies siempre hubo claridad. No obstante en el segundo tiempo todo eso se fue perdiendo y con intermitencia le aportó señales de reacción que no llegaron a buen puerto.
Por eso anoche Facundo se marchó sin hablar, porque en su interior era ‘su’ partido, para un sueño que no pudo cumplir.
