Iván Noble regresa a San Juan justo a un año de su último recital, también en Renatto. En 2014 llegó para presentar su más reciente álbum, Pistolas al amanecer, y esta noche (ver aparte) mostrará el show De la A a la Z, con una lista de temas ordenados de manera alfabética, "como excusa para poder revisar canciones de todas las épocas y juntarlas en un mismo show", explica el músico en una charla con DIARIO DE CUYO. El ex Caballeros de la quema, viene de actuar en Buenos Aires en el Teatro Ópera, en Córdoba y Santa Fe, después de San Juan, irá a Mendoza y el Sur argentino, mientras tiene listo los demos de un nuevo trabajo discográfico.
-En Instagram una chica mandó una foto diciendo que había estado escuchando mi música todo el día, y estaba la imagen de la lista de temas y me llamó la atención que estuvieran ordenados alfabéticamente, se que ve que la computadora las organizaba, y me pregunté si podía hacer eso en vivo. Casi como jugando, agarré una birome y papel, me puse a hacer listas de canciones con la a, b, d y llegué a la z.
-A mí lo que más me gusta es el escenario, más que los estudios de grabación, o los otros lugares que tienen que ver con la música. Me gusta mucho salir y viajar. Tal vez se me hace más bravo que antes, si me voy muy seguido, porque tengo un hijo que está creciendo y me gusta estar con él. Además, al ponerte más grande, en mi caso por lo menos, te pones más puertas para adentro, te vas acovachando.
-No, a esta altura del partido no, ya tuve muchos años de eso y lo agradezco, fueron divertidos, pero hoy en día, los mejores momentos los paso de la puerta de mi casa para adentro.
-¿Cómo te llevas con el avance del tiempo?
Me gustaría que el tiempo pasara más despacio, pero ¿quién soy yo para querer semejante cosa? Nos pasa a todos. Después de cierta edad, el tiempo se va apurando. A mí me pasó desde el nacimiento de mi hijo, yo fui papá grande, a los 37, y a partir de ahí el tiempo se apura. Así que bueno… habrá que usarlo de la mejor manera posible.
-Los tipos que nos subimos a un escenario, necesitamos el aplauso casi como el oxígeno, si no los shows se desinflan. Lo que sí es paradójico, es que uno necesita mucho el aplauso arriba del escenario, pero no debería vivir del aplauso en sí, cuando termina el show.
-No, no a mí me gusta pasarla bien en el escenario y después no soy un tipo que se levante a la mañana y viva de su condición de cantante; en ese sentido separo bastante lo que para mí es mi oficio, mi trabajo, de la vida. No se me va la vida en ser cantante, trabajo, lo quiero hacer cada vez mejor, me entusiasma, lo agradezco, pero no vivo en clave de cantante, ya a esta altura de mi vida.
-Con tantos años de carrera, ¿representa un esfuerzo seguir vigente?
-Es lo que sé hacer y me gusta hacerlo, o sea que no es una mala noticia tener que hacer un disco, por el contrario. Además en mi caso la necesidad de hacer un disco aparece cada dos años, casi la misma necesidad que tiene la industria; no soy un tipo muy prolífico que tengo canciones para dar todos los años, pero a la vez soy un tipo que a la larga se empieza a aburrir del repertorio y quiere probar cosas nuevas.
-No tengo carrera de actor ni mucho menos, pero a veces me invitan a hacer cosas muy puntuales en la tele, si me divierten las hago, en este caso me llamaron para el final, ya había estado en un par de capítulos. Tengo muy buena onda con Sebastián (Ortega), con varios de los chicos que trabajaron en la tira, y por supuesto con Julieta, la madre de mi hijo. Me pareció una buena idea, era un guiño a la gente. Cuando me lo propusieron, lo pensé y se lo pregunté a mi hijo: "¿Querés que papá sea el novio de mamá en la tele un rato?". Me imagino que él como todo hijo de papás separados, quiere ver a sus padres juntos. Nos dijo que sí a los dos, así que lo hicimos.
-Estoy trabajando en mi casa, haciendo los demos caseros, para ir al estudio después. Todavía no me detuve a comparar… si bien los discos solistas son discos en primera persona, en este, en dos o tres canciones vuelvo a escribir en tercera persona, sobre historias de personajes que no soy yo, cosa que había dejado de hacer en los últimos discos. Quizás sea un poquito menos solitario.
