El zaguero paraguayo Adalberto Román, sindicado por la mayoría de los hinchas de River como el máximo responsable del descenso a la B Nacional en 2011, sostuvo ayer que nunca dudó de sus capacidades, pero admitió que era “difícil volver a jugar en el club por como se dieron las cosas”. “Estoy muy contento por haber jugado un partido con la camiseta de River después de más de un año y que haya sido justo en el triunfo sobre Boca (el último sábado 2-0). Nunca dudé de mis capacidades, pero sé que era difícil volver a jugar en el club por como se dieron las cosas”, reconoció Román.
El defensor volvió a hablar con la prensa, tras su partida al fútbol brasileño (estuvo a préstamo un año en Palmeiras). “Lo más importante fue la confianza que me dio (Ramón) Díaz para jugar contra Boca. Y pensé el partido de una manera distinta. Si le hubiera hecho caso a todo lo que se dijo de mí, no sólo no habría vuelto a River, sino que además hubiese dejado el fútbol”, continuó el ex marcador central de Libertad, de Paraguay.
Se mostró “muy agradecido” con el actual técnico de River. “El vio mi capacidad, apostó y confió en mí. Y eso me da una fuerza especial”, destacó. “No me habló individualmente ni antes ni después del partido con Boca. Lo hizo grupalmente.
Dijo que iba a jugar el mejor. Y yo le agradecí por la oportunidad”, reveló.
“Vengo a hacer un buen campeonato con River. Y sé que los elogios van a llegar si juego bien. Igualmente me sorprendió el cariño de la gente”, advirtió Román, quien no toma su vuelta al club “como una revancha”.
