Por la versión de la violación casi hubo un linchamiento: de hecho, la policía debió rescatar al sospechoso de 17 años cuando le daban una golpiza y era atacado hasta con agua caliente en la cabeza en la casa de la supuesta víctima, una nena de 11 años. Por la versión de la violación, varios vecinos que ya tenían problemas con la familia vecina donde la nena pasó la noche y dijo ser abusada, aprovecharon la ocasión para descargar una violenta y sostenida lluvia de piedras contra los dueños de la vivienda, hasta obligar a evacuarlos para luego destruir y robar lo que pudieron ante el primer repliegue policial. Por la versión de la violación hubo dos policías heridos y el sospechoso sigue preso, además todo indica que la familia echada ya no volverá a vivir en el mismo lugar.

La violenta barriada protagonizada por unas 200 personas ocurrió el lunes pasado en la casa 15 manzana E del barrio René Favaloro, Chimbas, y ayer el médico legista estableció que la nena no fue violada (sigue virgen, dijeron en la policía). Así, para la policía todo indica que, a causa de una mentira, hubo una furia desproporcionada e injusta cometida contra una familia que nada tuvo que ver con los hechos, y que perdió sus muebles porque se los rompieron o se los robaron y, lo peor, se quedó sin casa. ¿Quiénes pagarán por esos daños? el interrogante queda abierto, pero lo más probable es que la maniobra quede sepultada en la impunidad.

Distinta parece ser la situación del menor sospechoso. Sigue detenido en la Comisaría del Menor aunque ahora podrá recuperar la libertad, pero seguirá siendo investigado pues si bien no hubo violación, habría admitido que mantenía una relación amorosa con la nena, la segunda de las tres hijas de un empleado municipal, y ese dato hace sospechar de un supuesto abuso por la edad de la nena.

¿Qué había dicho la nena? Que pasó la noche en la casa de la familia Fredes (ex amigos de sus padres). Que la violó el sospechoso (también amigo de los Fredes) mientras su hermano mayor (luego se supo que no había tal hermano) la tenía agarrada de atrás. Que gritó y nadie en la casa le dio importancia. Que le pidieron no contar que la habían violado. Llegó a su casa con un "chupón" en el cuello y otro en la zona de sus pechos, y entonces se armó un escándalo que ahora se encamina a cerrar con más de un cabo suelto.