Un agravamiento significativo de un brote de influenza potencialmente fatal en México podría dañar las ventas minoristas y el turismo en una economía ya castigada por la crisis financiera global, dijeron expertos. El turismo en balnearios como Cancún y Puerto Vallarta deja a México unos 13.000 millones de dólares anuales, pero los expertos dicen que los visitantes extranjeros se ahuyentan fácilmente. Mientras Perú y Guatemala no oculta su preocupación, Canadá pidió a sus médicos estar alertas ante reportes de enfermedad por parte de sus ciudadanos que hayan viajado recientemente a México. Aunque no ha emitido una alerta contra las visitas a ese popular destino turístico. “Esto se podría convertir en un problema serio para la economía”, dijo Gabriel Casillas, economista de UBS, quien destacó que una epidemia mayor podría profundizar la desaceleración en el gasto de los consumidores, si se quedan en casa por temor a contagiarse. Analistas consultados por el banco central a finales de marzo estimaron que la economía de México podría contraerse un 3.3 por ciento este año. El turismo mexicano es una suerte de oasis, con el número de visitantes aumentando en los primeros meses del 2009, a pesar de noticias sombrías sobre la violencia del narcotráfico, que ha dejado más de 2,000 muertos en lo que va del año. Además del turismo, Casillas advirtió que una profundización de la epidemia podría dañar a los supermercados, tiendas y restaurantes, ya que la gente evita las multitudes. Eso podría retrasar más la recuperación económica.
