Buenos Aires, 3 de enero.- La cara de dolor de Manu Ginóbili era por demás elocuente, después de un golpe que lo obligó a dejar la cancha con un insoportable dolor en su mano izquierda. Pronóstico "totalmente desfavorable" para el argentino, quien terminó la noche con una fractura en uno de sus dedos.
Mal momento para Manu en este quinto partido de la temporada de la NBA. Todo venía viento en popa para Ginóbili y ni hablar para los Spurs, que llegaron con un récord de 3-1 en los primeros cuatro partidos luego del tan conversado lockout que enfrentó a los jugadores con los dueños de los clubes.
Hoy, en el cruce con Minnesota, todo fue distinto. Faltando 2 minutos y 38 segundos para el final del segundo cuarto, justo cuando Anthony Tolliver encaró decidido hacia el aro, Manu se le puso en el camino y trató de frenarlo. Conclusión: se llevó la peor parte.
Salió de inmediato del campo y en su lugar ingresó Leonard. Tras ser atendido por el médico se comprobó lo peor: fractura en el quinto metacarpio de la mano izquierda. Hoy mismo le harán los estudios correspondientes para ver cuánto tiempo estará parado. ¡Qué lunes, por favor!
