Noticias recientes indican que desde que entró en vigencia la reforma del Código Civil se eliminaron las restricciones a nombres no incluidos en la nómina oficial, o sea que no se exige ningún trámite especial para aceptar nombres raros. De esta manera, los padres ya pueden elegir el nombre de su preferencia para sus hijos, con la única limitación de que "no sea grotesco, ni ofensivo, ni lesione el honor" de la criatura. Hasta no hace mucho tiempo, creo que había una nómina oficial de las opciones admitidas, yo recuerdo que hace 40 años para que mi hijo pudiera llamarse Caupolicán, tuve que hacer un trámite especial, luego para que así también mi nieto se llamara igual, no hubo ningún inconveniente. Este singular nombre ha estado presente en algún miembro de mi familia desde la tercera década del siglo XIX. Concretamente así se llamaba mi bisabuelo que nació en Chile, y que su padre que era inglés y se casó con una chilena, lo premió llamándolo como aquel valiente cacique araucano.
Con la modernidad desgraciadamente se van perdiendo las viejas costumbres de anotar a los recién nacidos eligiendo un nombre que recordara a un ser querido de la familia, a un prócer, efemérides, héroe, personaje mitológico, etc… Pero siguiendo una vieja costumbre española, se trataba siempre de agregar otro de algún santo que le sirviera de protector durante su vida y por lo general se elegía el nombre del santo del día de nacimiento. A mi padre le agregaron "Eustaquio" por nacer el 20 de septiembre, fecha en que martirizaron aquel general del Emperador Trajano por negarse a adorar a dioses paganos. Y a mi madre le llamaron "Argentina", porque nació casi el día del centenario de la Patria, el 22 de mayo de 1910.
Es por demás curioso hoy ver extraños nombres como: Messi, Mara Dona, Chevy, Shakira, Thalía, Púrpura, Diano, Diogo, Fantino, Koren, Yosemir. O bien otros de difícil pronunciación como: Adyanell, Ekaitz, Mehrjay, Kanirae, Miztli, Nadoueka o Wileydiz.
Algunos que al combinar con el apellido dicen asi: Agustín Cabeza Compostizo, Margarita Flores del Campo, Ramona Ponte Alegre, Ana Pulpito Salido, Sandalio Botín Descalzo, Emiliano Salido del Pozo y José Sin Mayordomo. En Perú, hay un Marx Lenin, un Adolph Hittler, una chica llamada Madeinusa (Made in USA). En Venezuela hay chicos inscriptos como Usnavy (US Navy o Marina de EEUU), Supermán, Maikel Jackson, Makgiber y Lexotanil. En México un bebé acaba de ser anotado con el nombre Yahoo, porque sus padres se conocieron por Internet. Otros, papás ecologistas, llamaron a su hijo Arbol. En la guía de Colombia se encuentra Armando Bulla, Dolores Fuertes y Armando Esteban Quito.
No hay duda que a partir de este año 2015, vamos a encontrar un gran número de nenes y nenas que se llamen Onur y Sherezade. Sería muy interesante también que sus padres le agreguen el nombre de algún santito protector, para que les ayude a vivir dignamente en este difícil futuro que mi generación les ha dejado.
(*) Ingeniero.
