Por primera vez en el torneo el San Martín de Pablo Lavallén sufrió dos derrotas de manera consecutiva, pero la de ayer el DT Verdinegro la analizó de otra manera, porque mientras estaba conforme por cómo se plantó en cancha y desarrolló su juego el equipo, resaltó que tras los dos goles de Estudiantes “nos quedamos sin ideas, porque antes no fueron tan superiores ya que mientras estuvo 0-0 fue cambiante el dueño del partido, que fue parejo hasta el gol, con los dos que tuvimos situaciones y que si hubiésemos hecho el gol nosotros capaz que ahí se cerraba”.
Con el dolor lógico por caer en un encuentro clave para las aspiraciones de haber quedado cerca del segundo puesto, se refirió en conferencia de prensa a que “lo que sentí es que hicimos un primer tiempo correcto, cambiante en cuanto a llegadas y que se complicó un poco con la rápida lesión de Mattia, pero cerrando el parcial volvimos a hilvanar el juego”.
Luego, destacó que en su análisis previo con los jugadores, les pintó que había que marcar. “Lo hablamos en la semana sobre que el que hacía el primer gol lo ganaba y así fue. El golpe fue muy duro y ahora debemos corregir algunos errores para el clásico (ante Godoy Cruz) que se nos viene”.
Sobre los goles de Lucas Viatri y el momento en que los consiguió también tuvo un párrafo aparte. “No es fácil levantarte, cuando recibís un gol estás 5’ “grogui”, porque es como un mazazo en la mándibula y ahí nomás nos hacen otro que hizo que fuese doble el mazazo. Por eso luego llegó la desesperación para un partido que para nosotros era trascendental porque aspiramos a estar arriba y porque al final el trabajo que habíamos hecho en 50’ se desdibujó en 2 minutos”, dijo.
Y es allí donde encontró las falencias del equipo, porque no tuvo los argumentos ni las armas para por lo menos descontar. “Los últimos 30’ del final fue desesperación e intentar sin claridad”, se refirió al respecto.
Lo que va de la mano con lo que se le viene, que es ir a Mendoza a jugar con Godoy Cruz. “Se nos viene un partido duro, es un clásico y ellos vienen bien y nosotros tenemos que recuperarse de estos dos golpes, pero los clásicos son diferentes y muchas veces se ganan con el corazón”, cerró Lavallén.
