Un hombre fue condenado a 10 años de prisión en la ciudad bonaerense de Necochea por haber acosado sexualmente a una niña de 9 años a través de las redes sociales, a quien engañaba con una falsa identidad e imagen de una niña en su perfil y le hacía propuestas de índole sexual.
Se trata de un fallo novedoso, según la prensa digital de Necochea, que puede marcar precedente en la Justicia argentina por la característica del caso. La fiscal Analía Duarte, quien llevó a juicio oral al imputado, reconoció que el sujeto condenado por este novedoso delito ciber informático tenía más de 70 contactos a través de la red de Internet. Entre ellos se descubrió a criaturas de San Juan, Formosa, Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y, además, estaba siendo investigado en España de ser partícipe de un foro de pedófilos e Interpol había solicitado la captura, informó ayer el diario Necochea.
Fuentes judiciales confirmaron que el fallo fue dictado de manera unánime por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Necochea que condenó a Leandro Fragosa (oriundo de Zárate) a 10 años de cárcel, acusado del delito de “promoción de la corrupción de menor agravada por la edad de la víctima y su comisión mediante engaño”.
La maniobra fue descubierta hace cuatro años (actualmente la víctima tiene 13 años) y el condenado (de 26 años) llegó preso al juicio oral, por lo que el tribunal ordenó que se lo traslade nuevamente a la Unidad Penal número 15 del Servicio Penitenciario bonaerense, en Batán.
Para los jueces, quedó probado que el condenado coleccionaba videos pornográficos con la participación de menores, para bajar luego a la web, mirarlos, copiarlos y resguardarlos en una tarjeta de memoria. Los jueces Mariana Jiménez, Luciana Irigoyen Testa y Mario Juliano consideraron además que Fragosa se conectaba en la red social Facebook, en la cual creaba un perfil falso, con nombre, edad y la foto de una niña que tendría entre 9 y 10 años, mediante el cual engañaba a otros menores de esa misma edad.
En el juicio, quedó demostrado que el condenado hacía propuestas sexuales a las niñas a través del chat. La fiscal había solicitado una condena de 13 años, por considerar que se trata de un delito de peligro en el que puede haber “infinidad de damnificados y todos son menores”. En el descubrimiento del delito fue vital el aporte del padre de la pequeña, que ofreció los datos necesarios a la Policía para que se inicie la pesquisa.
