El terremoto del 15 de enero de 1944 destruyó no sólo la mayoría de las construcciones de la ciudad de San Juan, sino que destruyó también el orden institucional, social, político y cultural. El sismo marcó un quiebre en la identidad de los sanjuaninos al destruir gran parte de la memoria urbana, borró los testimonios de 370 años representados en sus edificaciones.
El Museo de la Memoria Urbana, se inaugura el 2 de febrero de 2009, justamente con el objetivo de recuperar, preservar y difundir la memoria urbana de la ciudad de San Juan, partiendo de la concepción que las ciudades son el sostén donde se inscriben los acontecimientos humanos, que una ciudad tiene construcciones y esas construcciones son las manifestaciones culturales de un pueblo, y hacen a la memoria colectiva del mismo, por ello es importante conocerlas, valorarlas y preservarlas. En San Juan esto se hace muy dificultoso, pues quedan muy pocos vestigios de la arquitectura urbana que existió antes de 1944.
El Museo de la Memoria Urbana, ediliciamente es un recupero del patrimonio arquitectónico sanjuanino, está emplazado en un andén de máquinas y cargas, ubicado en la ex Estación del Ferrocarril San Martín. Su instalación ha respetado todo el contenido histórico del lugar, el nuevo espacio cultural se ha construido sin cambiar la estructura, sin remover un solo tornillo, ni clavo de lo que allí existía. Se procedió a darle seguridad a las instalaciones, afianzando sus bases y efectuando un recubrimiento externo para seguir manteniendo este importante patrimonio histórico, y a su vez dándole nueva utilidad como institución cultural. Se conservaron los espacios verdes, se restauraron elementos de valor patrimonial como el mástil de la vieja estación y la balanza de carga pesada.
En 2010 se lleva a cabo, con un nuevo perfil, la reapertura de la Biblioteca Pública Municipal Domingo F. Sarmiento, instalándose en el sector norte del Museo. La bibliografía que ofrece, como las actividades programadas están orientadas a preservar la memoria de la ciudad de San Juan, integrando sus servicios con los del Museo, potenciándolos y complementándolos.
El guión museológico está destinado a mostrar al visitante la evolución urbana de la ciudad, desde una construcción testimonio de edificaciones de nuestros aborígenes; el periodo prehispánico, la influencia romana, árabe, el diseño urbanístico del siglo XIX; el terremoto de 1944; el período de la reconstrucción; hasta llegar a la ciudad de San Juan en la actualidad. La sala de simulación de sismos permite al visitante vivenciar en un espacio ambientado en época, una réplica con movimientos y sonido de lo ocurrido en la noche del 15 de enero de 1944.
El Museo de la Memoria Urbana intenta poner de manifiesto una serie de particularidades comunes a los habitantes de la ciudad de San Juan, vinculadas con la resistencia ante los infortunios, la solidaridad ante las adversidades, la templanza para sobreponerse a las fatalidades, la fe en el futuro, la capacidad de reconstrucción, características éstas que sirven, por un lado, para distinguirlos ante los ojos de los visitantes, y por otro, para crear premisas para el auto reconocimiento, como parte integrante de una misma historia y una misma realidad. Se establece pues, una identidad colectiva que traza y norma los mecanismos para la acción, conservación y desarrollo grupal. Cada sanjuanino se concientiza como sujeto de estos códigos intragrupales y se siente portador y representante del universo simbólico que recrea esta institución. La peculiaridad relativa a la forma de adhesión a los rasgos distintivos de la identidad cultural, es el llamado sentido de pertenencia, que implica una actitud consciente y comprometida afectivamente ante el universo significativo que singulariza al vecino de la ciudad de San Juan.
El Museo y Biblioteca de la Memoria Urbana constituyen herramientas vitales para lograr la protección, conservación y valoración del patrimonio urbano y arquitectónico de la Ciudad de San Juan, recuperando testimonios del pasado. De ahí la importancia de este espacio que permite hacer memoria del pasado, ligar los vínculos con nuestra historia, y nos prepara para enfrentar el futuro como ciudadanos que comparten una misma realidad.
(*) Subdirectora de Cultura de la Municipalidad de la Capital a cargo de la dirección del Museo de la Memoria Urbana.
