Un nuevo feriado se añade al calendario nacional, para celebrar hoy "por única vez" el bicentenario de la Asamblea General Constituyente de 1813. Éste se suma al del 20 de febrero próximo en que se conmemoran los 200 años de la Batalla de Salta.
En el cronograma de 2013, aparecen 19 feriados, un 60 por ciento más que en 2009, con seis fines de semana largo de hasta cinco días no laborables todos juntos. Es decir que, en 2013 los argentinos no trabajaremos uno de cada tres días. Septiembre es, todavía, el único mes sin nuevos feriados a la vista.
La Argentina marcó un nuevo récord mundial, convirtiéndose en el país con más feriados y desplazando del podio a Colombia, que contabiliza 18 días. Según un estudio reciente de la consultora Analytica, las pérdidas serían de 3.360 millones de pesos por feriado en las actividades que no reciben ayuda del turismo. Un costo demasiado alto por cada día de descanso.
La costumbre de los feriados, y más precisamente, de los feriados puente ha sido tomada a imagen y semejanza de Europa. Hasta hace poco, España era uno de los países europeos con más feriados puente, tanto que el ingenio popular español había calificado como "acueductos" a los que pasaban de los tres días.
Probablemente haya otras maneras, quizá mejores, de celebrar hechos históricos tan significativos como las declaraciones realizadas por la Asamblea del año XIII, todas de corte revolucionario en el orden social; por ejemplo, la denominada ley de vientres, del 2 de febrero de 1813, por la que los hijos de esclavos nacidos a partir de ese año eran considerados "libres". Lo mismo puede decirse del festejo por el bicentenario de la Batalla de Salta, que significó un freno al avance de las tropas realistas sobre el territorio argentino, y la oportunidad en la que por primera vez flameó la bandera celeste y blanca que Manuel Belgrano había hecho jurar unos días antes en la ribera del río Pasaje, luego denominado Juramento.
La mejor manera de honrar a las instituciones y celebrar fechas importantes que jalonan nuestra independencia es trabajar por el presente y por el futuro del país. Trabajar por el bien común, cada uno desde su lugar, pequeño o grande, porque hay muchísimo para hacer y lo comprobamos todos los días.
Recordar nuestra historia de pasados logros y afirmaciones es muy importante, siempre que sea la base para alcanzar los urgentes objetivos que nos plantea la actualidad.
