En una renovada defensa del uso del pago de la deuda con reservas, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desafió ayer a la oposición a que "si quieren ajustar que vuelvan ellos" porque "yo no voy a ajustar a los argentinos".
"Estoy abierta a toda propuesta para pagar la deuda, pero con dos condiciones: que no nos endeuden más y que todos los argentinos no tengan que pagar la deuda que contrajeron cuatro vivos’, les dijo.
"Este gobierno vino a reparar y devolver derechos", explicó, "por eso tengo enemigos poderosos, porque los trabajadores están conmigo", afirmó.
Durante un acto realizado en Río Negro en el marco de la celebración del centenario del dique Ballesteros en la zona del Alto Valle en el límite entre esa provincia y Neuquén, la jefa del Estado cuestionó severamente la actuación de la oposición en el Congreso sobre el particular.
Al igual que horas atrás en otro discurso, la presidenta pidió a los legisladores "discutir sobre cosas importantes" y no "estar hasta las 5.30 de la madrugada discutiendo sobre un decreto que ya había sido derogado y que la Corte declaró en abstracto".
"Queremos salir definitivamente del default y lo queremos hacer con la plata que hemos ahorrado los argentinos", remarcó.
En este marco confesó que le "duele la cabeza de tener que explicarlo tantas veces" y recordó que en el 2003 había 8.000 millones de reservas y "las hemos hecho crecer en 50.000 millones, sin olvidar los 10.000 que destinamos al pago al FMI".
"Si alguno de ellos tiene una idea mejor que no sea el ajuste, que me digan’, remarcó entonces, "yo no voy a ajustar a los argentinos, si quieren ajustar que vuelvan ellos".
