El desarrollo económico es un factor que crece aparejado con la seguridad en la industria minera. Esto implica la necesidad de que cada uno de los elementos que se utilicen, se mejoren constantemente. Uno de los agentes más importantes de cualquier mina son los caños y tubos que se utilizan para transportar sustancias y distintos elementos. Actualmente, la nueva generación de caños Pexgol viene a remplazar a los caños de polietileno de alta densidad tradicionales (PEAD), brindando mayor seguridad y ahorro económico.
Consolidándose como las nuevas venas de la industria minera, estos tubos ofrecen una gran resistencia a esfuerzos de tracción, de torsión y abrasión. Soportan temperaturas de -50 grados y de más de 99 grados centígrados.
La gran ventaja económica es la versatilidad de su uso y las grandes extensiones en las que se lo produce. Estas características lo hacen apto para aplicaciones muy exigentes. En Argentina se ha difundido mayoritariamente en relación a pozos de agua potable, remplazando precisamente a los caños galvanizados y los inoxidables.
En la industria minera este tubo puede transportar todo tipo de soluciones corrosivas, ácidos, etc., así como sólidos en suspensión en mineraloductos, en acueductos donde la topografía del terrero haga que su trazado sea irregular por presencia de rocas, entre otras aplicaciones.
En Israel, en el ambiente más corrosivo del planeta, el Mar Muerto, se utiliza en minas de potasio, material sumamente destructivo. De a poco comienza a abrirse paso en esta importante industria. La empresa Minas Argentinas, a cargo de la mina jachallera Gualcamayo, ha adoptado este tipo de caños para el transporte de agua, por su fácil instalación (se presenta en rollos de centenares de metros). Por su parte, Minera Alumbrera recientemente también lo incorporó a su planta de filtros.
Las grandes ventajas que presenta esta nueva generación de caños para la industria minera y en general, es que no necesita cama de asiento. La alta resistencia otorgada por la reticulación permite instalar el tubo sin cama de asiento, ya que las piedras y salientes del terreno no lo afectan. También es económico y útil al necesitar menos uniones. El tubo se provee en rollos de grandes longitudes, lo que evita realizar costosas y complejas uniones. Para una longitud de trazado de 7.500 metros por ejemplo, usando tubos Pexgol son necesarios 220 uniones frente a las 1.250 necesarias en los tradicionales tubos PEAD.
La alta resistencia a la abrasión y tracción producto de su estructura molecular hace que el nuevo caño sea fundamental para ser colocado en entornos agresivos sin necesidad de cuidados especiales. Su resistencia permite trasladar el tubo arrastrándolo varios kilómetros sin que esto afecte su vida útil. A esto se le suma el beneficio que produce el no necesitar equipos especiales para poder instalarlo.
“Las uniones se hacen con sólo dos llaves fijas, por lo tanto se evita la necesidad de transportar equipos electrógenos, equipos de soldadura, centradores, etc. Las uniones propuestas son altamente seguras y sólo requieren apretar un bulón. Además, mientras las uniones tradicionales debilitan la cañería, las uniones Pexgol la refuerzan”, comentó Osvaldo López, de la empresa Segufer.
Pero quizás el mayor beneficio económico que poseen estos nuevos caños es la posibilidad de reutilizarlos. “Esto permite que una vez terminada su función para un determinado propósito, por más daño que haya sufrido, pueda ser utilizado para otro fin sin que sea necesario ningún tratamiento”, concluyó López.
