La Sala I de la Cámara Federal porteña confirmó, en voto dividido, la desestimación de la denuncia penal del fallecido fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Fernández y el canciller Héctor Timerman, entre otros, por el presunto encubrimiento de los acusados por el atentado a la AMIA mediante el Memorándum de Entendimiento con Irán. Los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Freiler votaron por la ratificación del fallo del juez federal Daniel Rafecas que desechó la denuncia por inexistencia de delito, mientras que Eduardo Farah se inclinó por hacer lugar a la apelación de aquella medida efectuada por el fiscal Gerardo Pollicita. Farah votó por iniciar una investigación para que se hagan las medidas de prueba solicitadas por el fiscal y que se aparte al juez Rafecas “por el tenor de la postura que ya asumió”. Ahora el fiscal de la Cámara Federal, Germán Moldes, tiene 10 días hábiles para apelar el fallo y pedir que en el caso intervenga la Cámara Federal de Casación Penal.

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“El Memorándum de Entendimiento pudo ser un fracaso para la diplomacia argentina, un error para los anales legislativos, una desilusión para quienes creyeron ver en su texto el avance de la investigación por el atentado, pero de allí a ver forjado en él un maquiavélico plan por encubrir a los responsables de las cientos de víctimas de la voladura de la AMIA existe un abismo”, sostuvo Ballestero en su voto. Por su parte, Freiler consideró que “la presentación elaborada por el Dr. Nisman evidencia una antojadiza concatenación de diversos elementos de juicio que no revisten, en sí mismos, relevancia alguna, pero que son encadenados de forma tal que simulen demostrar la hipótesis delictiva sostenida”.

El fallo de la mayoría sostuvo que un intercambio de notas entre Timerman y el ex secretario general de Interpol Ronald Noble daba cuenta que las circulares rojas no estaban en peligro. “Inferencias versus declaraciones; suspicacias versus documentos; especulaciones versus acontecimientos. La balanza, sin lugar a dudas, no se inclina de un modo provechoso al éxito de la denuncia”, sostuvo Ballestero. Por su parte, Farah entendió que Rafecas “efectuó un análisis de fondo sobre los hechos que, además de extemporáneo, carecía de los elementos mínimos de respaldo para ser realizado fundadamente” ya que no hizo las medidas de prueba que le solicitó el fiscal Pollicita. “Al haberse desestimado la posibilidad de abrir la investigación sin dar curso a las pruebas requeridas por el fiscal, no es posible esclarecer si, como alegó esa parte, existió una intención -por razones de alineamiento político o ideológico o por razones de conveniencia comercial, o por otros intereses no conocidos aún pero que la investigación podrá develar- de encubrir a los presuntos autores del atentado a la AMIA”, entendió el camarista. Para Farah era “central” hacer las medidas “porque nadie está en condiciones de aventurar cuál será el resultado de aquellas”.

Fuente: DyN