"Me enorgullezco, créanme, me enorgullezco, hermanos y hermanas, de formar parte de ese proyecto político, no sólo por las realizaciones, no sólo por lo que hemos ayudado a que esta obra pudiera terminarse, me enorgullezco porque nunca utilizamos el voto popular, porque nunca utilizamos las mayorías para gobernar en contra del pueblo sino a favor del pueblo y enfrentando a los grandes intereses que no quieren que el pueblo siga creciendo". Con esta y otras frases, Cristina Fernández reivindicó su gestión y le pegó a la oposición en un mensaje sentido y muy aplaudido, donde ensayó un mea culpa y resaltó la palabra cumplida para los sanjuaninos.

"Quiero volver a ser parte de esta Argentina que estamos construyendo entre todos, en donde podemos mirarnos a los ojos y decir que podemos tener errores, equivocaciones, pero que nunca le hemos mentido a otro argentino, que siempre hemos cumplido con la palabra empeñada", aseguró frente al público que levantaba banderitas celeste y blancas en la plaza seca del Cívico.

La figura de Néstor, a quien esperaban en San Juan pero canceló su presencia hasta último momento, estuvo presente en todo el repaso de las realizaciones donde Cristina demostró un pormenorizado estudio de situación de la provincia.

Trajo a colación el compromiso firmado en la campaña de abril de 2003 por Néstor Kirchner y Daniel Scioli, fórmula candidata en ese entonces para la Presidencia, donde se prometían obras para San Juan: Los Caracoles-Punta Negra, Hospital Rawson, cloacas, Agua Negra, Ruta 150 y viviendas. "Ayer cuando venía en el avión releía los puntos de ese compromiso. Gobernador: están todos cumplidos o en ejecución", enfatizó Cristina.

El acta de 2003 le dio pie a la Presidenta para repasar "extras" que salieron por insistencia de José Luis Gioja, como la terminación del Centro Cívico. Dijo: "esta obra, que tampoco estaba en el Acta de Compromiso, dicho sea de paso (con tono y mirada cómplice hacia Gioja), vale más todavía, vale doble, porque pone de manifiesto algo que nos caracteriza: la pasión y el amor por hacer cosas y que esas cosas puedan tocarse, verse y disfrutarse por los hombres y mujeres que creen en uno y por los que no creen también, porque es una manera de que empiecen a creer, no en nosotros sino en ellos mismos".

Y siguiendo con el Centro Cívico, agregó que "es el símbolo de este proceso que comenzó en el año 2003, que ya no pertenece a un sector o a un partido político sino a todos los argentinos que apuestan a creer otra vez en la patria, que la patria es posible y que la patria somos todos", en sintonía con lo que había dicho en su discurso el gobernador minutos atrás.

Crítica, lanzó que "muchas veces nos han querido convencer de que no podíamos, porque de esta manera es fácil para los grandes intereses, minoritarios pero concentrados y poderosos, trabajar sobre el desánimo de la sociedad, sobre la desilusión, sobre la angustia, sobre el nada se puede. Siempre es mucho más fácil dominar y vencer al que ya está vencido cultural y mentalmente de que no puede hacer las cosas".

A la oposición, a dos meses de las legislativas, le dedicó algunos párrafos como "algunos vinieron a decir que iban a hacer algo distinto y volvieron a hacer lo mismo, más profundo" y "dejemos que sean otros los que agravien o descalifiquen, nosotros sigamos apostando a esto, a la construcción, al trabajo, a la palabra empeñada y cumplida".

Y terminó diciendo algo que quedará para la historia provincial: "Si yo tuviera que ponerle un nombre a este día en San Juan, sería el día de los sueños recuperados. Hoy, sanjuaninos, es el día de los sueños recuperados, disfrutenló. Y sigan soñando, atrevansé a seguir soñando, a seguir queriendo, a seguir pidiendo, porque es parte de la vida y parte de la construcción de una sociedad mejor".