No es que Kerry sea un experto en la región, ni que esté más interesado en los asuntos latinoamericanos que su antecesora. La diferencia esta en que Kerry dejaría su cargo de presidente del poderoso Comité de Relaciones Exteriores del Senado y lo reemplazaría el senador cubano-estadounidense Bob Menéndez. Eso, junto con la promoción del congresista Elliot Engel a líder de la bancada demócrata en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, dejaría a dos expertos en Latinoamérica en cargos claves, con mayor influencia en la política exterior de EEUU.
Según fuentes del Congreso, no habría una gran diferencia entre Kerry y Clinton como secretarios de Estado. Ambos son figuras de gran peso político: Kerry fue candidato presidencial demócrata en 2004, y es presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado desde 2009. Clinton fue primera dama, senadora, y secretaria de Estado.
Fuentes parlamentarias señalan que si Menéndez reemplaza a Kerry en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, impulsaría una estrategia anti-narcóticos continental que reemplazaría los actuales planes. Menéndez también ha impulsado una mayor ayuda económica a Latinoamérica -algo difícil en medio de los actuales recortes presupuestarios- y ha pedido investigar las actividades de Irán en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Partidario de las sanciones de EEUU contra Cuba, Menéndez también ha firmado -junto con Kerry y los senadores republicanos Richard Lugar y Marco Rubio- una carta exigiendo que la Organización de Estados Americanos salga de su "parálisis” y cumpla su responsabilidad de defender la democracia en la región.
Aunque Menéndez no se lleva tan bien como Kerry con la Casa Blanca, donde muchos lo ven demasiado centrado en Cuba, su designación como presidente del Comité de RREE del Senado presionaría a invertir mas tiempo y energía en temas latinoamericanos. El congresista Engel, a su vez, me dijo que "trataré de fortalecer y mejorar los vínculos de Estados Unidos con Latinoamérica” y que "con Bob Menéndez encabezando a los demócratas en los comités de ambas cámaras, procuraré que trabajemos para fortalecer las relaciones con Latinoamérica”.
Pero también podría traducirse en otras iniciativas de Estados Unidos en la región, incluyendo la reformulación de la guerra contra las drogas, y nuevos acuerdos comerciales con México, Perú, Chile y otros países de la costa del Pacífico bajo el paraguas del Acuerdo de Asociación Trans-Pacífica que está impulsando Obama.
Aunque todo está por verse, habría un mayor interés de Washington en Latinoamérica, algo que no se ha visto en los últimos años.
